Una rueda de menor a mayor, con un volumen que casi podríamos llamar razonable. La conclusión es que muchos quedaron más que satisfechos entonces, con el 0,74% que ganó el Dow al cerrar en 10.229,96 puntos y los 1.125 millones de acciones transadas en el NYSE. El guarismo puede no parecer demasiado, ya que aún estamos debajo de los valores del cierre del jueves pasado, pero hay que tener en mente que la rueda arrancó con una baja del 1,44%. El derrape inicial lo podemos achacar a la caída de los papeles tecnológicos, donde IBM y Texas Instruments parecieron estar entre lo peor. A éstos podemos sumar Johnson & Johnson, Goldman Sachs (ninguno de los dos balances fue brillante), datos no demasiado auspiciosos en el frente inmobiliario y el 0,6% que perdía el euro frente al dólar complicando los commodities y las empresas vinculadas a ellos.
Sin ninguna noticia especial y de la mano de la recuperación de algunos commodities (ganaron en promedio un 0,8%, reaccionando a la disminución de la suba del dólar), en especial el petróleo, que cerró un 1,18% arriba, las acciones fueron recuperando terreno y para las 14 entraban en territorio ganador. De todas formas, de los cuatro papeles que mencionamos antes, sólo Goldman alcanzó a cerrar ganador. A nivel de sectores, lo mejor les tocó a las acereras (casi un 6% arriba) no por el resultado de algún estado contable, sino por un par de informes auspiciosos sobre el futuro de la industria.
Buscando algo con lo cual justificar la suba, algunos apuntaron a la clásica cobertura de posiciones vendidas, mientras otros se escudaron en lo que podría decir hoy el presidente de la Fed en su encuentro semianual con el Congreso.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario