17 de julio 2012 - 00:00

Promete Macri menos basura y provincia suspende castigo

Alberto Pérez, Horacio Rodríguez Larreta
Alberto Pérez, Horacio Rodríguez Larreta
Ante dos fuegos resistió Mauricio Macri ayer en una jornada complicada para los porteños, con menor frecuencia en subterráneos y sin servicio de recolección de residuos, en medio de la pelea política del gobierno PRO con la administración nacional a la que le ha sumado un nuevo frente: la provincia de Buenos Aires.

Hoy será una jornada similar pero con promesas de mejorar, al menos cuando se calcula, según informó el Gobierno porteño, que esta noche comenzará a normalizarse la recolección de basura al finalizar una protesta de empleados del CEAMSE, el organismo que integran provincia y Ciudad para encargarse de la disposición final de los residuos.

Por un lado el kirchnerismo fustigó a Macri por la decisión de la concesionaria de las líneas de subte porteño de reducir las formaciones aduciendo un problema de costos (ver nota aparte), por otro, funcionarios PRO se reunieron de urgencia con el jefe de Gabinete de Daniel Scioli, Alberto Pérez, para intentar frenar la disposición que circuló el fin de semana, de prohibirle a la Ciudad llevar escombros y residuos industriales a tierras bonaerenses.

Normalización

Por otra parte, Pérez anunció que «el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó esta tarde la conciliación obligatoria para el reclamo de los trabajadores del CEAMSE» y que hoy por la noche se normalizará el servicio. Es que, según explicaron los activistas, «éste no es un conflicto por salarios o condiciones de trabajo sino para cuidar la salud de 13 millones de personas», en relación al alerta por la saturación de los rellenos sanitarios.

La cita fue precedida por un intercambio de reproches: los sciolistas le endilgaron al ministro porteño Diego Santilli y al jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta, las declaraciones contra el gobernador que hicieron correr la semana pasada en relación con los problemas financieros de la provincia.

Santilli se acomodaba la corbata ante esos retos a sus compañeros de tropa, pero enseguida arremetió con que «no nos van a decir que no hacemos, porque somos los únicos que estamos avanzando en la reducción de residuos».

Es decir, finalmente se encaró el tema que hizo correr al Gobierno porteño ante el temor de que la prohibición se haga realidad.

Suspenso

Pérez admitió la lista de promesas pero sólo acordó mantener en suspenso la medida para monitorear si realmente la Ciudad de Buenos Aires cumple. Como primer paso, la semana que viene el distrito porteño deberá hacer realidad el llamado a licitación para una planta de tratamiento de residuos que procesará 2.000 toneladas diarias. También le ofrecieron a los bonaerenses aumentar la cantidad de contenedores en las calles porteñas, y la inauguración de otra planta de reciclado, entre otras acciones que abrumaron a los interlocutores.

«Se comprometieron a poner en funcionamiento en septiembre una planta que va a reducir mil toneladas de residuos; la habilitación en los próximos días de una planta para reducir los residuos áridos, más de 2 mil toneladas y otra serie de medidas que tiene que ver con los containers, con la separación en origen, que tiende a lo que les está exigiendo la provincia de Buenos Aires que se envíen menos residuos, para poder hacer sustentable el relleno nort»
, explicaron a la salida del encuentro, los bonaerenses.

Por su parte Rodríguez Larreta aclaró en un comunicado que «en el conflicto por la recolección de residuos se dictó la conciliación obligatoria y mañana a la noche (por hoy) se estaría normalizando el servicio». Para el funcionario PRO se trató de una «buena reunión de trabajo», en la cual la ciudad se comprometió a «seguir trabajando en su plan de reducción de la cantidad de residuos».

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