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Protocolo riesgoso para el vice en regreso al recinto del Senado
• SE EXPONDRÁ EL VIERNES EN LA SESIÓN PREPARATORIA.
• DOS DÍAS DESPUÉS, RECIBE A CRISTINA EN APERTURA DE SESIONES.
Amado Boudou
La próxima semana será crucial para el futuro político de Boudou. De acuerdo al Protocolo y por la línea sucesoria del poder, el vicepresidente de la Nación es el encargado de recibir a Cristina de Kirchner en las escalinatas del Congreso para guiarla hasta la Asamblea Legislativa donde, ante el pleno de las Cámaras de Diputados y Senadores, decretará por última vez la apertura de sesiones ordinarias. El Poder Ejecutivo Nacional deberá presentarse ante la totalidad de los 72 senadores y 257 diputados nacionales con el procesamiento de Boudou confirmado y tras la reciente imputación de la Presidente a partir de la denuncia de Alberto Nisman por presunto encubrimiento del atentado a la mutual judía AMIA.
Ayer desde las oficinas de la Presidencia del Senado guardaron un hermético silencio y no confirmaron la agenda del vicepresidente de cara a la sesión preparatoria de la semana próxima. A menos que la Casa Rosada le arme un viaje o agenda en el interior del país, el vicepresidente se expondrá el viernes de la semana próxima ante los bloques opositores y ante su propia bancada luego de que la Cámara Federal confirmara su procesamiento por "cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública" por la compra de la ex Ciccone Calcográfica.
Si el Gobierno nacional opta por evitar que Boudou presida la sesión preparatoria, el vice sería reemplazado por el presidente provisional del Senado, el radical kirchnerista Gerardo Zamora. Lo mismo podría ocurrir en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo. Sin embargo, Cristina de Kirchner siempre respetó la línea sucesoria del poder en 2009-2010 y acató el rol institucional incluso de Julio Cobos, quien luego de su voto no positivo a las retenciones móviles, fue el encargado de recibir a la presidente los 1 de marzo en las escalinatas del Congreso.
Durante las sesiones del año pasado y desde que la Justicia procesó a Boudou en la causa Ciccone, los bloques opositores de la UCR de Gerardo Morales; PRO de Diego Santilli; el Interbloque Federal de Adolfo Rodríguez Saá; el Partido Socialista de Rubén Giustiniani; el Partido Nuevo de Luis Juez y el GEN de Jaime Linares saturaron los debates con pedidos de licencia y juicios políticos contra Boudou.
Dentro del bloque oficialista del Frente para la Victoria que conduce Miguel Pichetto ya son varios los senadores que en privado lamentan el costo político que debe pagar el Gobierno nacional, y el peronismo de cara a las elecciones de octubre, por el procesamiento de Boudou. La relación del compañero de fórmula de Cristina de Kirchner y Pichetto no es óptima y se refleja en algunos cruces en el recinto, a pesar de que el jefe de bancada cumple profesionalmente con su deber de defensa del vice.
Cada vez que la oposición planteaba en el recinto el pedido de licencia de Boudou, el oficialismo replicaba que el vicepresidente formaba parte del Poder Ejecutivo y no del Poder Legislativo. Acto seguido sometía a votación la propuesta opositora y la rechazaba a mano alzada gracias a su mayoría numérica en el recinto.
De hecho, son cada vez menos los senadores que, preocupados por las elecciones en sus distritos, se atreven a defender a Boudou en público. Uno de los encargados de blindar a Boudou en las sesiones de 2014 es un senador que cobró notoriedad esta semana a partir de la causa Nisman. Se trata del misionero Salvador Cabral, del Frente para la Victoria, quien arriesgó una polémica hipótesis sobre la muerte de Nisman. Dijo que el experto en informática Diego Lagomarsino era el "esposo" del fiscal de la causa AMIA y que se trató de un crimen pasional.
El año pasado Cabral defendía a Boudou con argumentos de similar solidez: "No existe el bloque de los malos y el bloque de los buenos". Y agregaba que el radicalismo tenía "las manos manchadas de sangre del pueblo argentino" y que muchas veces "los radicales se tuvieron que ir disparando porque no sabían qué hacer con el poder".
Con o sin Boudou en el recinto, el Frente para la Victoria tiene previsto ratificar autoridades en el Senado. El santiagueño Zamora seguiría como vicepresidente provisional; el radical Juan Carlos Marino como vicepresidente de la Cámara; el cordobés Juez como vicepresidente primero y el salteño Juan Carlos Romero (Peronismo Federal) como vicepresidente segundo.


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