Entre señales que incentivaron al mercado de Wall Street, de orden laboral, gestando una suba del Dow del 0,4%, se mezclaron malas nuevas en Europa. Y los asiáticos no tuvieron una buena rueda, con datos de China mostrando debilidad en su economía. Se formalizó así un tablero global que careció de dirección conjunta y los mercados "satélites" -como el nuestro- tuvieron que asumir su propio juego. No le fue bien al Bovespa, lo que ya pasó a ser una lamentable normalidad y que le costó ayer otro 0,7%. En tanto, el Merval provenía de una rueda donde se había perdido el rebote de dos fechas consecutivas, quedando la opción de profundizar el camino a la baja: o poder salir en ataque y recuperando la zona de arriba de los "3.000" puntos. Hecho que así se confirmó, después de un mínimo en "2.980" puntos y para repuntar hasta los "3.027" de máxima, con cierre en "3.023" unidades. Diferencias de "27" aumentos, con "15" papeles en descenso y un andar de mejor nivel en el panel principal. Hubo repuntes en varios de los que cayeron fuerte el martes, mientras en Tenaris esto fue a la inversa: tras su notable suba previa, ayer debió conceder un 2,5% de caída. Sin embargo, ratificó ser la gran estrella en los negocios con acciones y, superando lo hecho el martes, reunió $ 24 millones de efectivo -sobre el total general de $ 52 millones- y por poco no se quedó con la mitad del volumen global. Le siguió Petrobras, con $ 7 millones y muy distante la ahora opaca plaza de YPF. Apenas superando los $ 4 millones, con el 1,5% de mejora en precios. Tercera rueda sin nada definitorio, en un mundo que está sumamente desprolijo y sujeto a inquietudes diversas. Lo mejor, que el Merval retomó el signo positivo. La Bolsa, bien.
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