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Pueblos aislados por inusual crecida
Las Cataratas ofrecían ayer una postal de drástico contraste, debido a que el caudal de agua superaba por miles de metros cúbicos los niveles habituales. Esta inusual situación provocó también que un barco casino perdiera las amarras y navegara a la deriva. Aunque comenzaba a descender el nivel del Iguazú, el problema se concentra ahora en la crecida del Paraná. Por ejemplo, la Ruta Racional 12, que une Posadas con Iguazú, fue cerrada ayer .
El ministro de Gobierno, Jorge Franco, informó que por "cuestiones de seguridad" se cortó el tránsito en algunas rutas, debido al desborde de ríos y arroyos por la inusual crecida en la región.
La inusual crecida del Paraná se produce por el aporte del Iguazú, desbordado desde hace días por las lluvias en Brasil. Este fenómeno ocasionó, por caso, el cierre de los accesos a balcones y y miradores principales de las Cataratas, que ofrecían ayer un espectáculo sin precedentes por el volumen de agua sobre los saltos.
Sin embargo, la situación en Iguazú comenzaba a ceder en las últimas horas y los expertos aseguran que ya se alcanzó el pico máximo de la crecida con más de 46 mil metros cúbicos por segundo. De continuar este escenario, las autoridades del Área Cataratas del Parque Nacional Iguazú esperan iniciar hoy la reapertura de los circuitos. Esto trajo alivio en los sectores comercial y de turismo de Puerto Iguazú, ya que al reactivarse el principal atractivo del lugar, estiman que no habrá cancelaciones de reservas hoteleras ni de excursiones y trabajarán también normalmente el rubro gastronómico y de entretenimientos, de cara al fin de semana largo del 20 de junio.
La postal más insólita se produjo en Puerto Iguazú, cuando se cortaron los cuatro cabos de amarre del viejo barco Nicolás Mihanovich, que será convertido próximamente en un casino flotante. El buque de 90 metros de largo navegó a la deriva por el río Iguazú y luego por el Paraná hasta que pudo ser rescatado por Prefectura y dos remolcadores particulares.
Frente a este escenario, y luego de analizar los indicadores de riesgo, el Instituto Nacional del Agua argentino calificó de "histórica" a la crecida del Iguazú, que alcanzó un caudal de 40.000 metros cúbicos de agua por segundo, 5.230,33 veces más caudal que el habitual.
Pero la preocupación se concentra ahora en el Paraná, que recibe agua del Iguazú y a su paso avanza sobre poblaciones de Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco y Santa Fe. En tanto, en Entre Ríos esperan que la crecida llegue a las costas de la provincia en los próximos diez días, por lo cual el Gobierno ya dispuso un operativo de emergencia en la zona.
En Misiones, Oscar Herrera Auad, ministro de Salud, anticipó que, frente al cierre de rutas y la imposibilidad de acceder a zonas aisladas por el avance del agua, habrá un traslado aéreo de los enfermos graves.


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