Los gobiernos de Santa Fe y Corrientes cruzaron fuertes críticas por el operativo de la policía santafesina en Goya donde terminó demorado el jefe de la división de Drogas Peligrosas, José Moyano, quien estaba a cargo del procedimiento.
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El operativo investigaba el paso de drogas de Goya a Santa Fe por vía fluvial y había sido ordenado por el juez federal de Reconquista Aldo Alurralde. Pero en la provincia vecina entendieron que invadió jurisdicción sin autorización local.
El hecho generó una escalada entre ambas provincias con acusaciones cruzadas entre los gobernadores. El mandatario de Corrientes, el radical Ricardo Colombi, pidió al Ministerio de Seguridad de su provincia que impidiera los allanamientos y terminó con la detención de Moyano por "excesos" en el traslado de 16 jóvenes para que oficiaran de testigos. Colombi dijo que fue "lamentable" el accionar del jefe del Operativo. Además, cuestionó: "Se llevaron a chicos que trabajaban en una confitería de la Costanera y ni los padres sabían dónde estaban". "Nadie discute que se hagan procedimientos antidrogas, cuestionamos la forma", dijo Colombi.
Desde Santa Fe, el gobernador socialista Miguel Lifschitz consideró "llamativa la intervención" de su par de Corrientes. "El operativo fue por orden de un juez federal, que tiene jurisdicción en todo el país", manifestó Lifschitz. "Esta investigación venía desarrollándose desde hace tiempo", agregó el gobernador de Santa Fe, quien señaló que en Corrientes "se enojaron" porque no tenían información previa.
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