2 de marzo 2023 - 00:00

Puma obtuvo facturación récord de €8.465 millones pero recorta beneficio hasta €424 millones en 2022

Puma vuelve a batir su propio récord de facturación al cerrar el 2022 con unos ingresos récord de 8.465 millones de euros, un 24,4% más interanual. Además, el fabricante alemán aumentó su beneficio hasta los 424 millones de euros, frente a los 376 millones de euros que obtuvo en 2021.

En el cuarto trimestre del año Puma acrecentó sus ventas un 24,3% interanual hasta 2.197 millones de euros, a pesar de que el beneficio de los tres últimos meses del año se mantuvo por debajo del registrado en el mismo periodo de 2021. La empresa de indumentaria y calzado deportivo ganó un millón de euros, frente a los ocho millones de euros de 2021. Descontado el efecto del cambio de divisa, el incremento interanual del negocio fue del 18,9%.

Por mercados, Puma sigue afianzando su posición en América del Norte y Europa. En Estados Unidos la facturación aumentó un 28,5%, pasando de 1.969 millones de euros en 2021 a 2.531 millones de euros en 2022. En Europa, el crecimiento interanual fue del 26,1%, de los 1.523 millones de euros de 2021 a los 1.922 millones de euros de 2022.

Si se tienen en cuenta estos datos, ambos mercados representaron un 52,6% de la actividad total del gigante alemán. Por detrás se situaron otras zonas como Oriente Medio y África (Eemea) con ventas por valor de 1.333 millones de euros y Latinoamérica con 1.098 millones de euros, que superó las ventas registradas en China. El gigante asiático fue la única región que registró una facturación menor que en 2021, con una caída de un 32%.

En cuanto a la categoría de producto, las ventas de Puma estuvieron lideradas por el calzado que supone un negocio de 4.317 millones de euros, un 36,4% más que en 2021 y un 51% de las ventas totales de la compañía. Por detrás se situó el textil y otros productos con 2.896 millones de euros facturados, seguidos por los accesorios con 1.251 millones de euros. A pesar de crecer en volumen de negocio durante el último año de Bjørn Gulden como consejero delegado, la empresa ahora dirigida por Arne Freundt informó que todavía se verá afectada por el alto grado de incertidumbre geopolítica, macroeconómica y comercial por la guerra en Ucrania, la amenaza de recesión, la alta inflación y las elevadas tasas de interés, que provocan una demanda volátil de minoristas y consumidores finales.

De cara a 2023, Puma espera un incremento de la facturación de un solo dígito y también una mejora moderada del beneficio durante el próximo ejercicio. La compañía espera que las divisas, las elevadas tarifas de fletes y los precios de las materias primas vuelvan a diluir la rentabilidad.

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