28 de agosto 2013 - 00:00

Pumas: un cambio a tiempo

El seleccionado argentino mostró otra actitud en Mendoza. Peleó el resultado, pero volvió a perder

Volvió a cumplir. El porteño Martín Landajo tuvo un buen nivel.
Volvió a cumplir. El porteño Martín Landajo tuvo un buen nivel.
El Ying y Yang del rugby en el cuerpo de los jugadores que visten la camiseta albiceleste mostró dos caras completamente distintas de un sábado al otro. Tan distintas que uno se pregunta cómo es posible que algo así haya sucedido y también se repregunta por qué sucedió y cómo fue posible semejante cambio, y todo en menos de siete días.

Los mismos Pumas, los mismos entrenadores, hicieron en Sudáfrica un papel muy triste y en Mendoza, uno que pone orgulloso a todo fan del rugby argentino. Así de simple.

Lo cierto es que Los Pumas, en todo lo que debían mejorar como condición sine qua non para que la pesadilla no se convirtiera en catástrofe, lo mejoraron. Y en lo estrictamente referido al juego, se mejoró sensiblemente en casi todas las facetas, dejando aún dudas en lo referido al breakdown y a los turnovers, que siguen siendo altos. Y los benditos penales cometidos en el segundo tiempo... Una y mil veces se aseguró que en el altísimo nivel, en la elite, el más mínimo detalle hace grandes diferencias. Y entonces, el hecho de no tener un pateador confiable -en realidad, de no dejarlo patear, porque estar, está- también influyó. Estos detalles, pensando en los partidos por venir (Nueva Zelanda y Australia en Hamilton y Perth, respectivamente) habrá que pulirlos indefectiblemente para no sufrir. Y por supuesto, que lo que reapareció, que siga y no se vuelva a ir.

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