6 de junio 2017 - 23:28

Qatar, un emir que era amigo, y el equilibrio en el G-20

Tras la crisis en el Golfo el Gobierno salió a aclarar que el memorando de inversiones firmado con el emirato va por carriles bilaterales.

El mismo emir. Mauricio Macri recibió en la residencia de Olivos a Tamim bin Hamad Al Thani en julio del año pasado. Un par de meses después, Gabriela Michetti firmó en Qatar el acuerdo de inversiones.
El mismo emir. Mauricio Macri recibió en la residencia de Olivos a Tamim bin Hamad Al Thani en julio del año pasado. Un par de meses después, Gabriela Michetti firmó en Qatar el acuerdo de inversiones.
Susana Malcorra recurrió ayer a todas sus dotes diplomáticas para zafar de la situación incómoda que le produjo al Gobierno argentino la crisis que se resultó cuando los gobiernos de Arabia Saudita, Egipto, Baréin y Emiratos Árabes Unidos rompieron relaciones diplomáticas con Qatar, país al que acusan de apoyar financieramente al terrorismo y de minar la estabilidad de Oriente Medio y en algunos casos cortaron comunicación aérea y terrestre y cerraron sus fronteras. La Argentina está bien lejos de Qatar geográficamente, pero el jefe de ese emirato, el Sheik Tamim bin Hamad Al Thani, se hizo conocido en estas tierras después que se firmara un memorando de entendimiento entre ambos países para el financiamiento de obras de infraestructura, operación que comprometió fondos de la ANSES.

Esa firma tuvo dos momentos clave. Uno fue durante el viaje de Gabriela Michetti a Qatar, en noviembre pasado. Allí se selló el acuerdo, junto al jeque Mohammed bin Saud Al Thani, por el que el Fondo Qatarí de Inversiones y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES pusieron en funcionamiento un fondo conjunto para inversiones por u$s1.300 millones. Antes, en julio del año pasado, Mauricio Macri recibió en la residencia de Olivos al Emir de Qatar, ahora casi en guerra con sus vecinos del Golfo, donde se dieron las puntadas iniciales del acuerdo y todo terminó con un asado de gala servido por los asadores de la residencia.

Tras ese memorando hubo una denuncia particular y hasta fueron imputados desde el Presidente, la vice hasta la canciller y funcionarios del G obierno. En marzo de este año Daniel Rafecas dispuso desestimar la denuncia por inexistencia de delito.

Ayer, Malcorra analizó la crisis en Medio Oriente y reconoció: "Hay que mirarlo muy de cerca porque esto tiene un impacto geopolítico muy grande, no solamente en la región inmediata sino en todo lo que implica para el resto del mundo",

"Es evidente que hay en este momento en el mundo árabe una serie de tensiones que se han puesto más de relevancia que nunca con la decisión que anunció este grupo de países respecto de Qatar. Esto no es nuevo sino una cosa que tiene larga data. Lo novedoso es que se haya explicitado de la forma en que se explicitó, sobre todo después de la visita del presidente Trump a la región", observó.

Pero Malcorra fue mucho más diplomática y cuidadosa sobre el memorando de inversiones que firmó la Argentina con Qatar: "Yo no estoy en el detalle de ese acuerdo, pero las cuestiones bilaterales van por un carril que habrá que evaluar bilateralmente. No tienen que ver con esta ruptura de la región. Habrá que verlo específicamente", dijo.

En el medio hay otra piedra en el zapato que deberá atenderse; en el 2018 Argentina presidirá el G-20, un grupo de países entre los que se encuentra Arabia Saudita, el país que rompió relaciones con Qatar y hasta decretó la prohibición del tránsito de barcos y aviones por sus puertos y aeropuertos.