Un año atrás era el sexto hombre más poderoso del planeta. Esto no tenía nada que ver con su fortuna, ya que -junto a su esposa- apenas llegaba a u$s 2.000.000 con un sueldo en torno a los u$s 15.000 mensuales. Si pensamos que arrancó desde cero, trabajando en la construcción y como mozo para pagar sus estudios, los logros monetarios de Ben Bernanke no están mal (aunque su par europeo en el BCE ganase el doble). Claro que luego de trabajar durante once años y presidir la Reserva Federal en los últimos ocho, su suerte ha cambiado: hoy cobra entre u$s 200.000 y u$a 400.000 por charlas que no llegan a una hora y de las cuales dicta entre dos y cuatro al mes (las teleconferencias son más baratas, unos u$s 120.000), está escribiendo un libro por el que habría recibido un adelanto de u$s 8.000.000, fue contratado como consultor por el hedge fund Paulson & Co., el Deutsche Bank y el fondo PIMCo. (lo que le aportaría más de u$s 1.000.000 al año) y trabaja por una cantidad no revelada -sería nominal- en el Brookins Institution (para ser sincero hay que reconocer que también da muchas charlas gratuitas y está donando miles de dólares a caridad). Si alguien, en este mundo debiera ser considerado como una persona económicamente confiable, es entonces Ben Bernanke. Sin embargo, cuando a mediados de año intentó refinanciar el crédito de su casa (la compró con su mujer en 2004, en u$s 839.000 dólares, hoy está valuada en u$s 815.000), fue rechazado por el banco. El problema es que mudó de trabajo hace poco (en febrero) y para colmo con un cambio abrupto en la estructura de ingresos (muchísimo dinero, pero no predecible). En el mundo automatizado de hoy, para las computadoras -que deciden y se rigen por fórmulas predeterminadas- esto es señal de un gran riesgo (pobre Ben, hasta dentro de dos años es poco probable que le aprueben la refinanciación). Usamos esta anécdota para graficar hasta qué punto ha cambiado el mercado financiero en los últimos años y por qué muchas veces ni nos tomamos el esfuerzo -ni le hacemos perder tiempo- comentando las "noticias bursátiles del día" (sólo analizamos las realmente importantes). En una rueda que con esfuerzo podemos definir de "aburrida", el Dow retrocedió el 0,02% a 17.612,20 puntos.
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