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Quieren que haya jueces “en el banco”
Alfredo Astiz
La reforma principal que se va a proponer para el modo de selección es tomar los exámenes antes de que se produzcan las vacantes y establecer un orden del concurso, previo a que haya un puesto disponible. Así, al despejarse un cargo, ya existiría de antemano un reemplazo. En la actualidad, el proceso de concurso se inicia una vez que se genera la plaza. «La idea es acelerar los tiempos para que no haya jueces sustitutos. Hoy, los concursos llevan más de dos años, hasta que se designa el titular del cargo», señaló Sanz y subrayó que ésta era una de las cuestiones fundamentales para resolver las presiones que sufre un poder judicial debilitado por las suplencias.
Por otro lado, el vicepresidente del Consejo destacó que la influencia del poder a la Justicia es un problema en el que ambos lados están implicados y tienen responsabilidad. «Es cierto que existen presiones a los jueces, pero hay que tener en cuenta que ellos también se dejan presionar. Algunos incluso no hacen avanzar ciertas causas, por más que nadie los presione», sentenció el senador. Además agregó que «el único hombre que no se deja apremiar por el poder es Ricardo Recondo», refiriéndose al presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional. Recondo es un tenaz crítico de las relaciones entre el Gobierno y el Poder Judicial durante la gestión kirchnerista, que ha denunciado de manera constante presiones a magistrados, especialmente por parte del oficialismo.
El proyecto de Sanz adelanta una de las discusiones más importantes que ocupará a la Magistratura a partir de esta semana, cuando se retomen sus actividades: las demoras en los procesos (especialmente en los que tienen una importante repercusión política), y la posibilidad de que esto se deba a presiones e intereses de por medio, fue parte de la polémica que estalló en diciembre pasado, con el dictamen de los jueces de la Cámara de Casación, Guillermo Yacobucci y Luis García, que ordenaron la liberación de Alfredo Astiz, Jorge Acosta y otros 10 represores acusados por delitos de lesa humanidad, debido a que se habían excedido los plazos de prisión preventiva sin sentencia. Ciertos fallos controversiales de jueces sustitutos, sobre temas políticamente complicados, también alimentaron una discusión que apenas empieza.


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