¡Quiero dólar!

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En momentos de crisis todos se preguntan cuál es el tipo de cambio de equilibrio. Un análisis orientativo determina que debería estabilizarse en torno de $36,25.

Si bien en las últimas semanas ganó popularidad la expresión "quiero flan", parecería que, si se hiciese un ranking de las preferencias de los argentinos, ganaría "quiero dólar". Hasta el momento, el Gobierno y en particular las autoridades del BCRA han realizado un gran esfuerzo para poder estabilizar el tipo de cambio y sin embargo la presión no se detiene aún en un contexto internacional donde el "dólar índex" (índice del dólar de EE.UU. vs. una canasta de las principales monedas del mundo) ha perdido terreno desde el 15 de agosto.

Durante los últimos meses, el Gobierno argentino avanzó en una serie de medidas como cambio de autoridades del BCRA, firmar un acuerdo histórico con el FMI, proponer una nueva estrategia para desarmar la posición de Lebac del BCRA y sin embargo no se ha logrado ni estabilizar al tipo de cambio, ni recomponer la demanda real de dinero e incluso el denominado riesgo-país se continúa en la zona de 700 puntos.

En situaciones como la que estamos viviendo surge constantemente la pregunta de cuántos pesos debería costar un dólar y si bien hay mucha bibliografía acerca del tipo de cambio de equilibrio, el tipo de cambio real multilateral, estamos convencidos que el tipo de cambio nominal no sólo depende de las condiciones económico-financieras del país y del Banco Central, sino que fundamentalmente de las expectativas y el nivel de confianza que generan las autoridades.



Si bien no es el objeto de esta columna de opinión establecer que el tipo de cambio nominal debería ser el de convertibilidad, la experiencia empírica reciente sugiere que ante un contexto de desconfianza el tipo de cambio nominal tiende al de convertibilidad. Obviamente, es materia opinable como debería definirse al tipo de cambio de convertibilidad, dado que algunos analistas consideran que debe tenerse en cuenta el agregado monetario M2. En nuestro caso, seguimos la definición que aplicaba el BCRA en los ´90. Adicionalmente, consideramos una versión ampliada incluyendo a las Lebac.

Nos resulta interesante destacar que al comienzo de la administración Macri, el tipo de cambio de convertibilidad se encontraba próximo a los $31 e incluyendo Lebac $45,84 y que convivían con tipo de cambio oficial de $9 y un contado con liquidación de $14. En ese contexto, el Gobierno logró unificar la paridad cambiaria en $12, lo cual sugiere que existía un alto nivel de optimismo y expectativas favorables.

En la medida que pasó el tiempo el optimismo disminuyó y, como se puede observar en el gráfico 1, el tipo de cambio nominal (línea verde) terminó convergiendo con el tipo de cambio de convertibilidad (línea azul). Con la información del último balance semanal de BCRA disponible al 23 del corriente, el tipo de cambio de convertibilidad sería de $30,48 e incluyendo el 50% del stock de Lebac (dadas las restricciones instrumentadas sobre bancos) la paridad de referencia alcanzaría a $36,25, mientras que el tipo de cambio nominal era de $30,20. Desde IEB utilizamos a la relación entre el tipo de cambio de convertibilidad (incluyendo Lebac) / Tipo de cambio nominal, como un indicador de confianza. En el gráfico 2 puede observarse como el mismo (línea azul) funciona inversamente proporcional al riesgo país (línea gris).

A nuestro juicio, es fundamental un nuevo esfuerzo por parte de las autoridades para restablecer las expectativas favorables, para evitar el nivel de $30,48 sea visto como piso y que pudiera instalarse el nivel de $36,25 como referencia.

(*) Director de Invertir En Bolsa

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