6 de abril 2015 - 00:00

Quilmes cambió su mala imagen

Quilmes venía muy golpeado por la goleada que le había propinado Sarmiento en Junín y hasta se decía que podía ser el último partido de Julio Falcioni, pero ayer ante Crucero del Norte cambió su imagen y fue un equipo ambicioso que ganó con amplitud y comodidad.

Es cierto que el rival no fue exigente y que el equipo misionero está pagando muy caro el derecho de piso y adaptación a la Primera División, ya que se muestra como un equipo ingenuo que da muchas ventajas.

Tantas son las ventajas, que el primer gol de Quilmes nació de un lateral puesto en la cabeza de Rubén Ramírez, que les ganó a los defensores de Crucero y conectó de cabeza.

El segundo fue parecido, pero en lugar de ser de un lateral, fue de un tiro de esquina y otra vez Rubén Ramírez conectó de cabeza con mucha comodidad entre la defensa de Crucero.

El equipo misionero intentó reaccionar en el segundo tiempo y hasta achicó la diferencia, con un tiro libre de Nicolás Demattei, que Assman sacó cuando ya había traspasado la línea de meta, pero la esperanza le duró apenas 14 minutos, porque en otro tiro de equina, esta vez el que les ganó a todos fue Ugglessich, quien de cabeza marcó el tercero.

Después, Quilmes hasta pudo golear, pero le faltó precisión en el remate final y Crucero no tuvo reacción.

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