• EL MIEDO COMO MODO DE VIDA EN MUNICIPIOS DEL CONURBANO Encuesta demuestra que los vecinos de las localidades gobernadas por Martiniano Molina, Diego Valenzuela y Martín Insaurralde no se sienten seguros.
San Martín y Rivadavia, pleno centro de Quilmes. Un hombre, en un estado emocional violento, grita desde el interior de una juguetería que "la droga lo está matando". En una mano tiene un vaso de vino y en la otra un revólver. Está atrincherado y tiene de rehén al dueño del local. La falsa calma del centro de la ciudad del sur se tensa aún más. Son tres horas de pánico que mantienen en vilo a los presentes. La escena sucedió hace una semana. Pero es, a la vez, una imagen que forma parte de la cotidianidad con la que el vecino de Quilmes debe lidiar a diario.
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Una encuesta realizada en conjunto por Opina Argentina y el CEM dio como resultado que, según la consideración de los vecinos, el municipio gobernado por Martiniano Molina es el más inseguro del conurbano. El estudio, que fue realizado en los 24 distritos de una de las zonas más calientes del país, arrojó que 3 de cada 4 quilmeños se sienten inseguros. Es más, un 77,7 por ciento de los vecinos manifestó tener miedo.
En septiembre pasado, en un trabajo conjunto de la Nación, la provincia y el municipio, se inauguró, con la presencia de la ministra de Defensa, Patricia Bullrich, un Centro Único de Monitoreo que, a juzgar por los resultados, no parecería estar dando los resultados esperados.
"No sorprende la inseguridad en Quilmes. Es algo que está arraigado. Lo que sí se notó fuertemente con el cambio de gestión es que antes se hacía mucho énfasis sobre cualquier problema de inseguridad y mostrado por televisión durante 24 horas. Lo que desapareció fue la cobertura de la noticia. Los índices empeoraron", asegura David Gutiérrez, concejal del Polo Social antes de enumerar que "los problemas de salideras y entraderas siguen sucediendo. Hace poco, hicimos un pedido en informes para saber la situación de la seguridad, pero no tuvimos respuesta. De junio de 2016 hasta las últimas elecciones no hubo Policía local. Nadie se enteró dónde estuvieron. Y ahora se ven pocos patrulleros".
Con respecto a la respuesta del intendente a los problemas de inseguridad, Gutiérrez afirma que "Molina goza de su popularidad mediática y se da el lujo de no recibir a nadie. Cuida su imagen pública porque es una persona que cuando debe poner el cuerpo no le sale bien".
Tres de Febrero no es un caso aparte. A la hora de medir el miedo, el municipio gobernado por el experiodista Diego Valenzuela expone una realidad difícil: un 69,8% de la población se siente insegura. "Hoy el vecino está preocupado. Tuvimos muertes como la de un remisero y un profesor de gimnasia en la que no sabemos si la intendencia se hizo cargo de acompañar a las familias porque no te responden nada", dice el Hugo Curto, concejal del FpV-PJ y nieto del exintendente local. Y agrega que antes se podía vivir en Villa Bosch o en Villa Jardín se tomaba mate en la puerta. Pero ahora, no. El municipio se tiene que empezar a hacer cargo. No tiene que tirárselo a la herencia pasada. Cuando llega a mi casa, le tengo que estar diciendo a mi mujer cómo entrar el auto por el miedo".
En relación con cuál es la mejor política para solucionar el problema, Curto cree que la mano dura no es una opción. "Hay que meterle a la salud y a la educación. Ellos se jactaron en su momento de venir a cambiar cosas. Prometieron seguridad y no cumplieron".
El estudio muestra que el 31 por ciento de los consultados cree que aumentar las penas sería una solución al problema. Mientras que un 26 por ciento aboga por invertir más en educación pública, al tiempo que un 23 por ciento opina que hay que terminar con las mafias y la corrupción policial.
"Hay que urbanizar ciertos lugares que el delincuente utiliza para esconder y de esa manera darle seguridad a la gente. Pero lo principal es igualar las oportunidades desde la educación porque encima tenemos una gran deserción escolar", sostiene Ramiro Trezza, concejal del Frente Renovador de Lomas de Zamora, otro de los municipios que se ubica en la parte alta de la tabla de inseguridad en el conurbano.
"Lomas es de los más inseguros y de los que menos publicidad tiene -agrega Trezza-. En las barriadas más humildes hay mucha cantidad de eventos muy violentos, incluso homicidios. Budge, Santa Catalina y El Faro son lugares difíciles y no están teniendo una solución".
El asalto y tiroteo en La Salada, que terminó con un ladrón muerto, es uno de los últimos casos que pone de manifiesto un flagelo que crece en el municipio donde manda Juan Manuel Insaurralde.
Diego Cordera, concejal de Cambiemos, afirma que "Lomas desde hace muchos años que es de los más inseguros. Pero se están haciendo muchas cosas para mejorar desde la provincia, con Vidal y Ritondo a la cabeza". Y agrega que "el Municipio debería coordinar. Se recauda mucho desde la tasa. Falta inversión en cámara de seguridad".
En el marco opuesto de estos tres municipios se encuentran Vicente López, San Fernando y Tigre, las localidades donde, según la encuesta, sólo uno de cada tres personas se siente insegura. Habrá que ver cuáles son las políticas a desarrollar para terminar con una problemática en ascenso.
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