Con carácter, cambio de mentalidad y una notable ambición ofensiva, Racing, que perdía 2 a 0, se llevó un merecido empate ante un River que terminó el primer tiempo con la sensación que podía llevarse la victoria por goleada.
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Racing fue ambicioso y consiguió llevarse un empate ante River
Partidazo en el Monumental. Fue parejo hasta el gol de Barco, después pareció que el local iba a golear, pero la Academia reaccionó y se llevó algo.
Sin embargo no fue así, porque la visita se recuperó de los dos cachetazos de River y dominó todo el complemento hasta conseguir el empate.
Racing comenzó haciendo un planteo inteligente
Fueron los primeros 25 minutos, cuando le jugó de igual a igual. Achicando espacios, anticipando, con un buen trabajo de Insúa por izquierda, pero no tanto de Hauche por el otro sector, Racing le emparejó el medio a River. Además fue fundamental en el despliegue de Chancalay y las proyecciones de los laterales Mura, especialmente, y Piovi.
El trámite era parejo, de ataque contra ataque y, en ese lapso, Racing tuvo no menos de cinco situaciones claras como para ponerse en ventaja. Pero este Racing de Fernando Gago siempre comete el mismo pecado: intenta salir jugando y lo termina pagando con goles, pero en su propio arco.
La primera vez fue a los 25, y Barco lo aprovechó con un remate de derecha junto al palo derecho.
A partir de ahí la visita desapareció y fue todo de River, Hasta que a los 42, otra vez Racing trató de salir jugando, la volvió a perder y de De La Cruz que definió con un remate cruzado y puso el 2-0.
En el complemento cambió todo y todo fue de Racing lo dominó de principio a fin y en todos los sectores de la cancha. Si bien siguió mostrando problemas del medio hacia atrás fue un equipo veloz, dinámico y mas picante.
Creó varias situaciones hasta que Copetti con un cabezazo achicó la diferencia.
Racing siguió con ambición ofensiva ante un rival que no reaccionó nunca y con otro cabezazo de Miranda logró el empate que terminó siendo justo.


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