17 de noviembre 2009 - 00:00

Racing se aprovechó de Estudiantes

Pablo Lugüercio se defiende de la efusividad de sus compañeros que quieren festejar el gol. Racing le ganó a Estudiantes y respira.
Pablo Lugüercio se defiende de la efusividad de sus compañeros que quieren festejar el gol. Racing le ganó a Estudiantes y respira.
El triunfo de Racing se festejó como si fuera la final del mundo, aunque el autor del gol fue el único que no lo festejó y terminó pidiendo perdón. Es que es tanta la necesidad de éxitos que tiene este equipo de Avellaneda, que todo se vive intensamente.

Racing le ganó a un Estudiantes que está distraído pensando en el Mundial de Clubes y que se olvidó del campeonato peligrosamente, porque los errores defensivos que comete le pueden costar caro en Emiratos Árabes.

Racing mostró su carta credencial: más fervor que fútbol y sufrir para ganar hasta el segundo final (en que De Olivera salvó el empate).

Ganaba desde los cuatro minutos, cuando Pablo Lugüercio recibió un rebote fuera del área y sacó un derechazo impresionante que dejó sin chances a Albil y que intentó no festejar por su pasado en Estudiantes, mientras sus compañeros se le tiraban arriba, pero nunca pudo aprovechar esa ventaja para tranquilizarse y buscar de contraataque el segundo gol.

En cambio, dejó que creciera Estudiantes y lo arrinconara en su campo.

Boselli se perdió tres goles y hasta marcó uno anulado, porque bajó la pelota con su brazo y De Olivera se lució en un par de atajadas.

Dejá tu comentario