"Escándalos por corrupción, bien sean nuevos o empiecen a sonar a viejos o a sus evoluciones, a las idas y venidas de los imputados, a los registros de la Policía, a los furgones de la guardia civil: esta es la dieta cotidiana de los españoles", subrayó Rajoy en el pleno del Congreso de los Diputados. "Es un problema peligroso e inaplazable" y "por eso subí a esta tribuna", agregó, recordando que hasta ahora sólo una vez defendió personalmente un proyecto de ley, con ocasión de la abdicación del rey Juan Carlos I, en junio pasado, cuya popularidad se vio socavada por el escándalo de corrupción en torno a su hija Cristina y su yerno, Iñaki Urdangarin.
Mientras Rajoy aseguraba que "¡España no está corrompida! Tiene algunos corruptos que, afortunadamente, estamos sacando a la luz, el resto está sano", la oposición afirmaba que no está legitimado para abanderar la lucha contra la corrupción debido a los casos que afectan a su Partido Popular (PP).
Uno de esos casos obligó el miércoles a dimitir a la ministra de Sanidad, Ana Mato, -cuya inocencia fue defendida por Rajoy- después de que un juez la procesara por beneficiarse indirectamente y a través de su exmarido de un entramado de corrupción conocido como "caso Gürtel".
Los españoles "esperan que tomemos medidas y que las tomemos juntos", aseguró Rajoy pidiendo el apoyo de los demás partidos.
Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), le respondió: "Abandone toda esperanza, no espere de nosotros ningún acuerdo global en materia de lucha contra la corrupción porque sencillamente, no les creemos, no son de fiar" y agregó que el mandatario español "no está capacitado, ni legitimado" para liderar la regeneración democrática en España.
También la Izquierda Plural, UPyD y parte del grupo mixto inquirieron a Rajoy sobre quién va a asumir la responsabilidad a título lucrativo del PP en el "caso Gürtel".
Desde el grupo mixto, la portavoz del BNG, Olaia Fernández, sostuvo que, tras la salida de Mato del Gobierno, Rajoy también "debería dimitir y convocar a elecciones".
Cabe destacar que los proyectos que defendió el jefe de Gobierno están en estudio en el Parlamento desde 2013 sin ningún avance, pese a que su partido dispone de la mayoría absoluta. Ayer, resumió sus principios y propuso algunos endurecimientos de los textos.
Sobresale una iniciativa destinada al control financiero de los partidos y del alto cargo. El texto prohíbe a los particulares hacer donaciones por encima de 50.000 euros y toda donación superior a 25.000 euros se deberá notificar al Tribunal de Cuentas. Si los partidos no cumplen con estas medidas, podrán ser disueltos.
| Agencias AFP, DPA, ANSA y EFE |


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