Además de los resultados empresariales positivos, las acciones estuvieron apuntaladas por datos alentadores en el plano macroeconómico de Estados Unidos, como es el caso del menor déficit federal previsto para este año fiscal.
Esas cifras, ayudadas por la tranquilidad en torno a las divisas de los países emergentes, hicieron de efecto balsámico en los mercados, donde aún escocía la herida del lunes, en la que los tres principales índices cayeron entre el 2,08 y el 2,61 por ciento.
Sin embargo, inversores y operadores aguardan nuevos datos sobre la economía para tratar de superar los actuales escalofríos. De momento, hoy se conocerán los datos de empleo privado y de la evolución del sector servicios en Estados Unidos durante enero. Pero el gran día será el viernes, cuando se conocerán los datos de empleo.
| Agencias EFE y AFP |


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