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Rechazo unió a abogados PRO
Desde el Colegio Público de Abogados de la Capital, Rizzo insistió con sus habituales cuestionamientos al proyecto, objeciones que hace dos años motivaron un encuentro en un teatro céntrico en el cual Rizzo había reunido a colegios de abogados de todo el país para cargar contra diversas reformas.
Una postura que contó con un refuerzo en el sector rival. El pasado martes, los abogados empresariales del Colegio de la Ciudad emitieron un comunicado en el cual sostuvieron que "El código proyectado fija límites inciertos y discrecionales al ejercicio de los derechos individuales por parte de la ciudadanía toda, los que se verán confrontados con los denominados derechos de incidencia colectiva, que abarcan parámetros absolutamente amplios, diversos e imprecisos, susceptibles además de ser degradados en su jerarquía normativa, al preverse que deberán ajustarse a las normas del derecho administrativo -nacional y local- que posteriormente se dicten, lo cual es además un contrasentido para un cuerpo normativo como un código que debiera ser claro y autosuficiente".
Ante ambos grupos Macri ya ha transmitido su voluntad de que, en caso de ser electo presidente en 2015, procederá a derogar el código que ayer se convirtió en ley y que regirá a partir de enero de 2016.
El alcalde encuentra en este debate un frente común con dos sectores que precisa para sus aspiraciones y que este año ya se enfrentaron en tres elecciones (la del Colegio Público y las dos del Consejo de la Magistratura destinadas a abogados) y, a nivel legislativo, por una ley que regula los honorarios y que actualmente se ubica en la Comisión de Legislación General de la Legislatura porteña.
La última cita electoral de los abogados es en noviembre y reparte tres asientos en la Magistratura de la Capital, compromiso que motivó un encuentro entre Macri, su secretario de Legal y Técnica, Pablo Clousellas, y el propio Rizzo para analizar el escenario de cara a esos comicios ya que el jefe de Gobierno no desea dolores de cabeza en los tribunales del distrito que lo encuentra imbatible en las urnas.
La elección que hizo el kirchnerismo entre los abogados del interior (su candidato, César Grau, salió segundo por sólo mil votos) fue una señal para el PRO porque el kirchnerismo podría competir en la elección de la Magistratura porteña que, a diferencia de la nacional, reserva un asiento para la minoría, y si la oferta de candidatos fuera difusa todos tendrían chances.

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