Los jugadores de la selección de España fueron ayer recibido como héroes por una marea de aficionados que se volcó a las calles de Madrid para homenajearlos tras la histórica victoria del domingo ante Italia en la final de la Eurocopa. En un autocar descubierto, Iker Casillas, arquero y capitán del equipo, y sus compañeros pasearon el trofeo por las calles de la capital en un recorrido abarrotado por decenas de miles de hinchas vestidos con la camiseta de su selección y los colores españoles pintados en la cara, el pelo o el cuerpo. Desafiando el fuerte calor, la multitud esperó durante horas el paso de sus héroes con gritos de ¡Campeones! ¡Campeones! ¡Ohé, ohé, ohé!.
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