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Reclaman fondos a Gobierno las dos CGT
Ayer quedaron una vez más de manifiesto las diferencias de metodología, pero las dos fracciones de la CGT machacaron sobre los mismos temas. Moyano había hecho públicas sus quejas meses atrás, pero la central creada hace apenas dos semanas y que ayer tuvo su primera reunión de Consejo Directivo, había nacido bajo la premisa de diálogo y obtención de anuncios por parte del Ejecutivo, que hasta ahora no se produjeron. Ante ese panorama, los dirigidos por el metalúrgico Antonio Caló resolvieron anoche pedirle una audiencia al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Y por el tema Ganancias, buscarán entrevistarse con el viceministro de Economía Axel Kicillof.
La CGT de Caló sesionó en el sindicato de taxistas. El eje central del debate fue la Resolución 1.200 de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), que ajustó los valores de las prestaciones médicas de las obras sociales que el Estado debe reintegrar. El artículo 8, sin embargo, establece que los reembolsos se harán «según las disponibilidades presupuestarias y las razones de oportunidad, mérito, y conveniencia en tanto el Agente de Salud haya dado cumplimiento a las condiciones para su otorgamiento». Es decir, de manera discrecional. También objetaron que la normativa obligue a las organizaciones de salud de los gremios a renunciar a la deuda que afirman que el Estado mantiene con ellas.
En cuanto al impuesto a las Ganancias, los dirigentes confirmaron que existía un compromiso de Kicillof, de subir el mínimo no imponible entre un 20% y el 22% este mes -sin retroactividad- y que luego el funcionario se encargó de bajar las expectativas de ese posible anuncio. Ambos planteos serán los que pedirán llevarle a Abal Medina.
Moyano, en un discurso que pronunció en la CGT, también hizo eje en los recursos de la seguridad social. Además de quejarse por Ganancias y por la no universalización de las asignaciones familiares, dijo que el Ejecutivo dejó «de hacer los reintegros a los trabajadores que tienen hijos con capacidades diferentes». En la CGT de Caló confirmaron que la Resolución 1.200 quitó de los reembolsos los gastos por escolaridad y transporte de hijos discapacitados, que de ese modo deberán ser afrontados por las obras sociales.
Aunque esa normativa de la SSS elevó los valores a ser reintegrados de las prestaciones, en ambas centrales explicaron que lo hicieron muy por encima de lo previsto, lo que a mediano plazo podría generar, avisaron, que los prestadores eleven los precios sin una garantía de repago para las obras sociales por parte del Estado. Un agravante es que el Gobierno pautó para 2013 el mismo presupuesto de la SSS que el de este año, con lo que estimaron que no habrá forma de cubrir las subas de valores dispuestas por el propio organismo.
En reserva, los dirigentes coincidieron en atribuir la génesis de los cambios al jefe del PAMI, Luciano Di Césare, por encima de la superintendente de Salud, Liliana Korenfeld. Menos diplomático que sus colegas, Moyano lanzó un alarde político: «Vamos a encargarnos, si es posible, de encauzar el voto de los trabajadores».


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