El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, ya tiene destino para los casi 2.500 ex empleados de las AFJP que decantarán en el organismo recaudador. Esos nuevos funcionarios públicos serán adiestrados para incrementar un cuerpo de la AFIP: los inspectores en la calle. Concretamente, los ex trabajadores de las administradoras saldrán a la vía pública para controlar potenciales casos de evasión impositiva, previsional y aduanera. Antes se los hará trabajar dentro de las oficinas de la administración, mientras van siendo capacitados y preparados para realizar las nuevas tareas. La idea es que dentro de 90 días, la mayoría de estos nuevos agentes de acción directa esté a disposición de Echegaray.
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Vuelve así a concretarse una vieja política que la AFIP había abandonado desde la gestión de Alberto Abad, administrador que prefirió siempre concentrarse más en crear cuerpos de control técnico apoyándose más en los sistemas informáticos y el cruzamiento de información detallada, que en la acción directa. Según Echegaray, este tipo de políticas sirve en momentos de crecimiento de la recaudación (como los que le tocó vivir a Abad desde que asumió en 2002), pero no para tiempos de ralentización de la economía. Para el actual hombre fuerte de la AFIP, en estas épocas sirve más una acción similar a la que el titular de ARBA, Santiago Montoya, realiza en la provincia de Buenos Aires; pero sin los efectos mediáticos del cordobés.
De los 2.500 nuevos empleados públicos, se privilegiará además a los ex AFJP que tengan sus domicilios en el interior del país. Según este criterio, la capacidad de acción dentro de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires estaría algo saturada, y la mayor demanda de agentes estaría en provincias clave como el interior de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Obviamente, la actividad agropecuaria está en la mira. Desde siempre, Echegaray tiene en su visión que ese sector evade casi un 70% de su actividad, tomando en cuenta no sólo las cuestiones impositivas y aduaneras, sino también las previsionales.
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