"Hay ciertas cosas de sentido común que el Congreso podría hacer que harían más difícil para cualquier individuo tener en sus manos un arma de guerra", comentó el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria.
Tras la matanza del fin de semana en una discoteca gay de Orlando (Florida), donde murieron 49 personas y el atacante, Obama volvió a insistir en la necesidad de endurecer las leyes sobre las armas de fuego y el mismo domingo advirtió al Congreso que "no hacer nada también es una decisión".
El presunto autor de la masacre, el estadounidense de origen afgano Omar Mateen, había sido investigado por el FBI pero, al no contar con historial criminal, pudo comprar de manera legal las armas con las que llevó a cabo el tiroteo.
El rifle de asalto AR-15 usado por Mateen es "un arma de guerra", alertó Earnest, al agregar que Obama está a favor de restablecer la prohibición sobre la venta de armas de asalto.
"El presidente está bastante frustrado, y en algunos casos incluso enojado, por la inacción del Congreso", insistió.
El portavoz sostuvo Obama no hará campaña ni recaudará fondos para los candidatos demócratas al Congreso que no apoyan leyes más estrictas para el control de las armas de fuego.
Curiosamente, en medio del dolor colectivo y de este debate, las acciones de los grandes fabricantes de armas subieron ayer con fuerza en Wall Street. Los papeles de Sturm Ruger & Company treparon un 8,5%, mientras que los de Smith & Wesson aumentaron el 6,9%.
El tema, naturalmente, se coló en la campaña electoral. Mientras el virtual candidato republicano, el polémico Donald Trump, decidió mostrarse como un defensor del derecho constitucional a portar armas, un ítem clave del credo conservador.
Este, en tanto, insistió en su prédica xenófoba: "Suspenderé la inmigración desde áreas del mundo donde hay una historia probada de terrorismo...", afirmó en un discurso pronunciado en Manchester (New Hampshire).
El multimillonario, que guardó un momento de silencio en recuerdo de las víctimas y describió la matanza como "un momento muy oscuro en la historia" de EE.UU., subrayó que la ley de otorga poderes para aplicar esa medida.
"Las leyes de inmigración de EE.UU. dan al presidente poderes para suspender la entrada en el país de cualquier tipo de persona", señaló el empresario neoyorquino, al abogar por leyes migratorias que "promuevan los valores estadounidenses".
Trump indicó que el supuesto autor del ataque en Orlando pudo cometer el crimen porque "se permitió a su familia venir" a Estados Unidos desde Afganistán, y subrayó que el padre del presunto asesino apoyó al movimiento radical de los talibanes afganos.
En ese sentido, el candidato republicano reiteró su propuesta, ya presentada el año pasado tras el ataque de diciembre en San Bernardino (California) por simpatizantes del EI, que provocó 14 muertos, de prohibir la entrada de musulmanes en EE.UU. para combatir el terrorismo yihadista.
En tanto, su rival demócrata, Hillary Clinton, se alineó con Obama al firmar que "si alguien es investigado por el FBI, simplemente no debería poder comprar un arma". Clinton hizo estas declaraciones en su primer discurso público tras la matanza en Cleveland (Ohio), en el que insistió en restablecer la prohibición sobre la venta de armas de asalto, como la utilizada por el autor de la masacre.
"Si sos demasiado peligroso como para subirte a un avión, sos demasiado peligroso como para comprar un arma en Estados Unidos", alertó la exprimera dama, quien al principio de la alocución dejó claro que "hoy no es día para la política" y en ningún momento citó a Trump.
Asimismo, subió el tono contra países como Arabia Saudita y Qatar, a los que conminó señalando que "ya es hora de que eviten que sus ciudadanos financien organizaciones extremistas".
| Agencias EFE y Reuters; y Ámbito Financiero |


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