29 de febrero 2016 - 00:00

Refugiados se agolpan en Grecia

 Atenas - El número de refugiados e inmigrantes atrapados en Grecia podría alcanzar los 70.000 en las próximas semanas luego de la restricción de los ingresos dispuesta por los países de los Balcanes, dijo ayer el Gobierno griego, mientras la canciller alemana, Angela Merkel, instó a la Unión Europea (UE) no dejar que Atenas "se suma en el caos".

"Estimamos que tendremos una cifra de personas atrapadas en nuestro país que será de entre 50.000 y 70.000. Creo que en el próximo mes", dijo el ministro Yanis Mouzalas a la cadena griega Mega TV. Alrededor de 22.000 inmigrantes y refugiados ya están en el país, sostuvo.

Grecia, una de las primeras puertas de ingreso a Europa para decenas de miles de personas que huyen de los conflictos en Medio Oriente, se vio inundada con refugiados e inmigrantes tras el cierre de las fronteras en los Balcanes que dejaron a miles varados en el país del Mediterráneo en los últimos diez días.

"No mantuvimos a Grecia dentro de la zona euro para ahora abandonarla a su suerte", afirmó por su parte Merkel, en una entrevista ofrecida por la primera cadena de la televisión pública alemana, ARD, centrada en la crisis de los refugiados.

La canciller insistió en que la situación no puede resolverla "un país en solitario", sea Alemania o sea Grecia, sino que debe buscarse una solución europea, como se hizo para atajar la crisis financiera.

"No podemos dejar caer a Grecia en el caos", insistió y apeló a que cada Estado miembro debe "asumir su responsabilidad" frente a esta crisis, tanto por razones humanitarias como para defender "los grandes logros" de la UE, como el espacio Schengen.

La semana pasada, enviados de la OTAN establecieron formas en que sus buques desplegados en el mar Egeo entregarán información de inteligencia y reconocimiento a las autoridades de inteligencia turcas, griegas y a la agencia fronteriza de la Unión Europea, Frontex, además de un plan para regresar a Turquía a los inmigrantes que sean rescatados por la alianza.

"Si se implementa el plan, esto podría reducir el flujo en cerca del 70%", dijo Mouzalas. Consultado si la operación podría poner fin a los arribos, el ministro contestó: "No, la inmigración no puede ser vetada".

Ayer el papa Francisco recordó "el drama de los refugiados que huyen de las guerras y otras situaciones deshumanas" y pidió una "respuesta coral" de las naciones para que el peso de recibirlos sea "distribuido equitativamente".

Agencias EFE, Reuters y ANSA

Dejá tu comentario