29 de agosto 2011 - 00:00

Regresa el “Onegin” de Cranko al Teatro Colón

La pareja protagónica de Karina Olmedo y Juan Pablo Ledo bailará el «Eugene Onegin» de Cranko-Chaikovsky el sábado y domingo próximos.
La pareja protagónica de Karina Olmedo y Juan Pablo Ledo bailará el «Eugene Onegin» de Cranko-Chaikovsky el sábado y domingo próximos.
«Eugene Onegin», la célebre novela en verso de AlePushkin, es mundialmente conocida por la ópera que Piotr Illitch Chaikovsky realizó sobre ella. Pero desde 1965 el repertorio del ballet cuenta con la versión del coreógrafo John Cranko, quien eludiendo el cliché de utilizar la música de la ópera, se sirvió de otras páginas escritas por el mismo compositor, en arreglo de Kurt Heinz Stolze.

La obra puede verse desde ayer en el Teatro Colón por su Ballet Estable (dirigido por Lidia Segni), en reposición de Agneta y Victor Valcu, con los invitados Alicia Amatriain y Jason Reilly (quienes bailaron ayer y lo volverán a hacer este miércoles), del Stuttgart Ballet, y otras duplas protagónicas integradas por Alejandro Parente y Maricel De Mitri (viernes 2) y Juan Pablo Ledo y Karina Olmedo (sábado 3 y domingo 4). Participa la Orquesta Estable dirigida por Javier Logioia Orbe.

Dialogamos con Ledo y Olmedo:

Periodista: ¿Cuáles son sus expectativas con respecto a este ballet?


Karina Olmedo: Para mí es un regalo, es uno de los ballets más añorados para una bailarina especialmente en esta etapa de mi vida, donde después de haber hecho los grandes ballets clásicos y neoclásicos, no había tenido hacer la experiencia de ningún Cranko, y es una de las obras donde es más importante que la pareja esté ensamblada en cada escena. Inclusive hay momentos casi teatrales, muy simples, pero si falta esa comunión la historia pierde peso. El compromiso mayor es contar la historia y que el espectador reciba esa sutileza.

Juan Pablo Ledo: Coincido con eso de la importancia de que cada uno tenga la solvencia a nivel personal y al mismo tiempo ubicarse en lo teatral. Victor y Agneta se preocupan por todos los detalles de lo que favorece a cada uno, va moldeándonos y haciendo un trabajo de investigación de los papeles muy profundo.

P.: En su caso es más difícil porque encarna en algunas funciones a Onegin y en otras a Lensky.

J. P. L.: Al principio era muy complicado, porque estaba en plena elaboración y queriendo hacer uno me salía el otro, pero después uno se va amoldando a los opuestos.

K.O.: El lo pudo lograr porque es muy inteligente. Además Agneta y Victor lo cuidaron mucho, ellos no van a permitir que alguien esté en un lugar si no ven que tiene condiciones para resolver el desafío.

P.: ¿Cómo trabajan ellos la composición?

J. P. L.: Son muy detallistas en todo, y siempre tienen algo para agregar, es imposible entrar en la monotonía. Victor trabajó con Cranko, hizo este papel muchas veces...

K.O.: ¡67 funciones del papel hizo!

J. P. L.: Nos enseña por ejemplo a caminar como en la calle, no con media punta. Él me mostraba absolutamente todo, y yo absorbía todo lo posible. No tengo palabras para agradecerles lo que nos dieron.

K.O.: Hemos hecho horas extra muchos días, pero muy a gusto porque sentíamos que no perdíamos el tiempo, y la dedicación de ellos nos hacía sentir que nos estábamos nutriendo. No haberlo hecho sería haber desperdiciado ese potencial de formación. Nos dieron tanto material para la composición de los personajes y nos prepararon tan bien que yo nunca estuve tan tranquila a la hora de ir a un ensayo. El argentino está acostumbrado a arreglárselas solo, pero la tranquilidad de un artista cuando un maestro lo respalda no tiene precio.

J. P. L.: Uno se compara con videos de otras producciones y termina quedándose con lo que ellos le dicen, no tanto por repetición sino por la calidad del trabajo realizado.

Entrevista de Margarita Pollini

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