La Autoridad de Embriología y Fertilización Humana (HFEA) autorizó a la investigadora Kathy Niakan, del Instituto Francis Crick de Londres, a emplear en embriones una técnica de alteración del ADN, una decisión recibida con júbilo por la comunidad científica, que la consideró un paso clave hacia un mayor entendimiento sobre los primeros momentos de la vida humana.
Se trata de la primera vez que un país aprueba un permiso de este tipo, una cuestión que también suscitó controversia por los temores a que un mal uso de esa tecnología derive en tratamientos potencialmente peligrosos o abra la puerta a los llamados "bebés de diseño".
El método que usará Niakan es el Crispr-Cas9, que permite centrarse en los genes defectuosos para neutralizarlos de manera más precisa. Es el equivalente a "un tratamiento de textos que permite editar o corregir la tipografía de un documento", explicó la bióloga francesa Emmanuelle Charpentier, que desarrolló la técnica junto a la estadounidense Jennifer Doudna.
La técnica ya fue utilizada por científicos que intentan encontrar tratamientos contra el cáncer y otras enfermedades. La relevancia del proyecto se basa, también, en sus potenciales aplicaciones terapéuticas a la hora de tratar problemas de infertilidad o en terapias con células madre.
En un comunicado, la HFEA informó que los experimentos, que comenzarán en los próximos meses, se desarrollarán durante los primeros siete días después de la fertilización y podrían arrojar luz sobre casos de aborto espontáneo. Especificó, además, que la licencia concedida incluye una condición por la que "ninguna investigación que emplee selección genética se pueda llevar a cabo hasta que haya recibido la aprobación ética" y recuerda que "es ilegal" implantar los embriones modificados a una mujer.
El Crispr-Cas9 está sujeto a un fuerte debate internacional debido a los temores de que pueda ser utilizada para crear bebés a pedido, portadores de determinadas características físicas, y luego de fracasar un experimento realizado por investigadores en China el año pasado (ver aparte). Se cree que en varios países de Asia investigadores usan la técnica en forma secreta, sin aprobación de ninguna autoridad.
David King, director del grupo activista británico Human Genetics Alert, atacó los planes de Niakan como "el primer paso en un camino hacia la legalización de bebés modificados genéticamente".
Niakan asegura que no tiene intenciones de alterar genéticamente a los embriones para su uso en la reproducción humana, pero que quiere profundizar la comprensión científica sobre cómo se desarrolla un embrión humano saludable. Por su parte, Peter Braude, experto de Obstetricia y Ginecología del King's College de Londres, opinó que los instrumentos de selección genética posibilitarán "nuevos enfoques en los mecanismos genéticos básicos que controlan la ubicación de las células en la gestación del embrión". Según el instituto a cargo de la nueva investigación, los embriones que serán donados por parejas que tengan muchos almacenados como parte de sus tratamientos.
Los científicos recalcaron que no permitirán que los mismos cumplan su ciclo de crecimiento, sino que los estudiarán en las primeras etapas del desarrollo antes de destruirlos.
El Reino Unido se convirtió el año pasado en el primer país en autorizar la concepción de bebés a partir de tres ADN diferentes para evitar la transmisión de enfermedades graves. Quienes se opusieron a esta decisión alegaron que iba demasiado lejos en materia de modificación genética.
| Agencias EFE, AFP y Reuters |


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