Renunció Annan como mediador y culpó a la ONU por divisiones

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Ginebra - Kofi Annan renunció ayer como enviado de la ONU y de la Liga Árabe para Siria tras el fracaso de su plan de paz para encontrar una salida al conflicto, en momentos en que se produce una escalada de violencia, y reprochando una falta de apoyo de las grandes potencias.

Annan, que había sido nombrado el 23 de febrero, decidió «no renovar su mandato cuando expire el 31 de agosto de 2012», afirmó Ban en un comunicado. «No recibí todos los apoyos que merecía la causa. Hay divisiones en la comunidad internacional. Todo esto complicó mi tarea», dijo Annan en una conferencia de prensa en Ginebra.

El plan de paz de seis puntos que había diseñado el diplomático para poner fin al conflicto sirio -que incluía un cese de los combates entre Ejército y rebeldes y una transición política- no llegó a aplicarse nunca.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon manifestó, al anunciar la renuncia, su «muy profundo agradecimiento por sus valientes y determinados esfuerzos» de Annan, así como una «profunda tristeza» por esa decisión. Ban informó haber iniciado conversaciones con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, para «nombrar lo más rápido un sucesor que pueda continuar estos esfuerzos de paz esenciales».

Tras el anuncio, Estados Unidos responsabilizó a Rusia y China por la partida del emisario internacional debido al bloqueo por parte de sus respectivos Gobiernos a las resoluciones que buscaban sancionar al régimen de Bashar al Asad en el Consejo de Seguridad.

«La renuncia de Annan destaca el fracaso de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en apoyar importantes resoluciones contra Al Asad, que lo hubieran convertido en responsable» de lo que sucede en su país explicó el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney. Moscú y Pekín vetaron en tres ocasiones las resoluciones presentadas por países occidentales.

Agradecimiento

El funcionario dijo que el presidente Barack Obama agradece la buena voluntad con la que Annan ha servido como enviado para Siria y sus esfuerzos por lograr una transición pacífica en medio de los combates entre las tropas de Al Asad y los rebeldes.

Sin embargo, el presidente ruso, Vladimir Putin, no se dio por aludido y dijo que el suceso es «una gran pérdida», al tiempo que agregó esperar «que los esfuerzos de la comunidad internacional sigan centrados en acabar con la violencia».

En una columna que publica el Financial Times, Annan llamó a Rusia y Estados Unidos a asumir responsabilidades para salvar a Siria de una guerra civil catastrófica. «Siria todavía puede ser salvada de la peor calamidad», escribe Annan. «Pero eso requiere coraje y liderazgo, sobre todo de parte de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, incluyendo los presidentes Putin y Obama».

«Annan tiene razón en renunciar», estimó Richard Gowan, director del Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York. En su opinión, el tercer veto fue «una mezcla de deshonestidad, intransigencia e incompetencia».

Poco impacto

«Sus esfuerzos diplomáticos han sido completamente marginados. Ha ido lo más lejos que ha podido, pero con muy poco impacto», aseguró.

«En retrospectiva, creo que Annan será visto como un mediador honorable, pero con poca fortuna. Su plan de paz de seis puntos era sensible, pero fue socavado por la falta de apoyo político honesto por parte de las grandes potencias en la ONU», recalcó.

Annan, un diplomático ghanés de 74 años, estuvo al frente de Naciones Unidas de 1997 a 2006, decenio durante el que devolvió prestigio a la organización e impulsó importantes programas, como el de los Objetivos del Milenio. En 2001 recibió el Premio Nobel de la Paz.

Los combates seguían ayer en Siria, donde los rebeldes bombardearon el aeropuerto militar de Menagh (30 km al noroeste de Alepo), desde donde despegan los helicópteros y aviones del régimen que realizan incursiones contra la ciudad, indicaron fuentes coincidentes.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los episodios de violencia dejaron el miércoles 163 muertos (98 civiles, 20 rebeldes y 45 soldados). Unas 276.000 personas huyeron de Siria desde el inicio de la rebelión contra el régimen en marzo de 2011, según datos de la ONU, y unas 20.000 perecieron a causa de la represión o en los combates, de acuerdo con el OSDH.

Agencias AFP, EFE y Reuters

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