6 de junio 2012 - 00:00

Reposo sufrió en comisión para superar la batalla del dictamen

Delantera UCR. Gerardo Morales, Ernesto Sanz, José Cano y Luis Naidenoff preparan la ofensiva contra Daniel Reposo en el Salón Azul del Senado. Aníbal Fernández se estira y provoca la risa de Reposo a espaldas de Beatriz Rojkés de Alperovich.
Delantera UCR. Gerardo Morales, Ernesto Sanz, José Cano y Luis Naidenoff preparan la ofensiva contra Daniel Reposo en el Salón Azul del Senado. Aníbal Fernández se estira y provoca la risa de Reposo a espaldas de Beatriz Rojkés de Alperovich.
El kirchnerismo superó ayer la primera batalla para aprobar el pliego de Daniel Reposo como nuevo procurador general de la Nación. El bloque del Frente para la Victoria obtuvo dictamen de mayoría en el marco de la audiencia pública celebrada en la Comisión de Acuerdos del Senado y ahora la designación se debatirá el próximo martes en el recinto.

El candidato a suplantar al camporista Esteban Righi como cabeza del Ministerio Público Fiscal se defendió en persona de las 18 impugnaciones impulsadas por legisladores opositores, ONG como el CELS y particulares. Sufrió frente a los embates de senadores radicales como Ernesto Sanz y Gerardo Morales, que le recordaron datos inexactos publicados en su currículum vitae, el bajo promedio con el que egresó de la Facultad de Derecho de la UBA, su falta de especialización en algunas materias propias de la Procuración y hasta su militancia política.

Sufrió Reposo, quien soportó estoico y como pudo la tormenta de custionamientos vertidos por la oposición en el Salón Azul del Senado. Estuvo blindado por el presidente de la Comisión, el kirchnerista Marcelo Guinle, y por el jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto. Por el sector de invitados circulaba el presidente del Comité Nacional de la UCR, Mario Barletta, en su calidad de impugnante particular. También el diputado kirchnerista Eduardo «Wado» De Pedro, uno de los jefes de La Cámpora, se dedicó a seguir en silencio y soledad toda la exposición de Reposo. En los pasillos, operadores y voceros tanto del oficialismo como de la oposición se dedicaban a instalar sus propios escenarios artificiales de cara a la sesión especial del próximo martes.

Gobierno y oposición persiguen, en este caso, objetivos diametralmente opuestos. Mientras la Casa Rosada apunta -con ausencias prefabricadas o asistencia perfecta- a lograr los dos tercios de los votos dentro de siete días, la oposición trabaja contra reloj para atornillar 25 votos que bloquearán en cualquier escenario la designación del actual síndico general de la Nación.

En la frenética carrera por los votos surgieron ayer en el Senado algunas certezas que intranquilizan al kirchnerismo. Los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero estarán presentes en la sesión especial del próximo martes. Ayer hicieron las reservas aéreas y adelantaron su viaje previsto a la Capital Federal para la noche del lunes al lunes por la mañana a primera hora. El crítico y encendido discurso de Escudero en la Comisión de Acuerdos dejó trascender su voto en contra, al igual que Romero. También el santafesino Carlos Reutemann reaparecerá en público en el recinto, con un potencial voto en contra, de acuerdo con despachos vecinos del Palacio Legislativo. Si este escenario de tres votos adversos se confirma, junto a los 16 rechazos de la UCR, sumados a los 4 del Frente Amplio Progresista, a la peronista disidente Graciela Di Perna (Chubut) y a la cívica María Eugenia Estenssoro, terminarían de bloquear la designación de Reposo. Serían 25 voluntades confirmadas que harían imposible para el Frente para la Victoria obtener dos tercios de los votos a favor, ya sea con asistencia perfecta de los 72 legisladores o con ausencias.

El kirchnerismo habría cosechado a favor una mayor apertura de la santafesina Roxana Latorre -exreutemista aliada de la Casa Rosada- para abstenerse en caso de no estar segura de su voto, o incluso no participar de la sesión. También se ilusionan las huestes de Pichetto con los dos votos pampeanos de Juan Carlos Verna y María Higonet. Estos dos senadores se mueven en tándem: Higonet ya acompañó a Cristina de Kirchner a la Cumbre Iberoamericana en Cartagena de Indias, Colombia. Y Verna aprovechó el paso por el Senado del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, para reclamar por la millonaria deuda de la Nación con su provincia.

El voto a favor de Reposo que más esperanza al oficialismo es el de la peronista adolfista puntana Liliana Negre de Alonso. Esta legisladora que responde a Adolfo Rodríguez Saá -otro que no confirmó su voto, al igual que el porteño Samuel Cabanchik- trató con sorprendente delicadeza al candidato a procurador. «Sé que usted es un defensor de la vida», le espetó a Reposo. El elogio llegó cuando le preguntó su opinión sobre el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que avala la despenalización del aborto en caso de violación de una menor. Reposo respondió con su iPad en mano y con toda tranquilidad se asumió antiabortista.

Tras una exposición de más de 8 horas que comenzó a las 10.10, Reposo insistió ante los senadores en que siempre actuó en su carrera «con total objetividad» y afirmó que «jamás» obedeció «órdenes para contrariar normativas legales». Entre otros puntos, el postulante respondió a los cuestionamientos vertidos por la oposición sobre su idoneidad para ocupar el cargo que hasta abril estaba en manos de Righi, quien renunció acusado por Amado Boudou de interferir en su contra en la causa Ciccone.

«Es bueno poder aclarar que siempre he actuado en mi vida con total objetividad», dijo Reposo. Y sostuvo que siempre hizo cumplir la ley conforme a sus «principios morales». «Cuando uno que juega en un equipo de fútbol tiene que defender la camiseta y yo defiendo la camiseta del lugar que estoy», sentenció.

«Jamás en mi vida he peleado con nadie porque la fuerza sólo lleva a la destrucción. Se trató de un show armado como los tantos shows armados en Papel Prensa para que finalice la investigación que llevábamos a cabo en esa empresa», consideró al pronunciarse sobre versiones periodísticas citadas por senadores.

Ante una de las preguntas de los senadores, Reposo también afirmó haber participado de un programa sobre Actualización de Derecho Societario en la UBA, a lo que Sanz retrucó: «El señor Reposo acaba de mentir una vez más. El programa que él menciona consta de 128 horas y el doctor Reposo sólo cumplió 36, por lo tanto, no obra constancia de haber concluido ese curso».

Acto seguido, Sanz se levantó y le acercó a Reposo una copia de la respuesta entregada por la decana de la Facultad de Derecho de la UBA donde afirmaba que «no obra constancia» de la finalización de ese programa.

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