3 de diciembre 2012 - 00:00

Represalia: Israel retiene fondos de los palestinos

Mahmud Abás tuvo una recepción triunfal en Ramala, donde proclamó una victoria por el voto de Naciones Unidas que reconoció a Palestina como Estado observador.
Mahmud Abás tuvo una recepción triunfal en Ramala, donde proclamó una victoria por el voto de Naciones Unidas que reconoció a Palestina como Estado observador.
Jerusalén y Ramala - Lejos de amilanarse ante las críticas internacionales por el anunciado plan de construcción de viviendas en colonias, el Gobierno de Israel anunció ayer que confiscará los ingresos fiscales que recauda en nombre de la Autoridad Palestina, en respuesta al reconocimiento del Estado palestino como miembro con estatus de observador en Naciones Unidas.

El anuncio de la retención de impuestos fue realizado por el ministro de Finanzas israelí, Yuval Steinitz. El dinero confiscado, que asciende a unos 460 millones de shekels (unos u$s 120 millones), se utilizará para saldar las deudas eléctricas contraídas por la Autoridad Palestina.

«No pienso transferir el dinero este mes, lo utilizaré para pagar las deudas que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha contraído con la empresa de electricidad (de Israel)», anunció Steinitz en la reunión semanal de gabinete.

Volumen

En virtud de los Acuerdos de París de 1995, protocolo económico de los Acuerdos de Oslo, de 1993, la agencia fiscal israelí recauda todos los meses las tasas y aranceles aduaneros de los productos que entran al territorio palestino bajo su control, así como de trabajadores palestinos que laboran en Israel.

Se trata de una suma que representa más de la mitad del exiguo presupuesto con que cuenta el Gobierno del primer ministro palestino, Salam Fayad.

Israel decidió que la recaudación del mes de noviembre, que debe ser transferida al Ejecutivo palestino alrededor del día 5, sea empleada para pagar la deuda de unos 700 millones de shekels (184 millones de dólares o 141 millones de euros) que la ANP ha acumulado en los últimos años con la compañía eléctrica de Israel.

Además, el Gobierno de Israel rechazó por unanimidad la decisión de la Asamblea General de Naciones Unidas, que por 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones, reconoció el jueves a Palestina como un Estado observador no miembro.

«La decisión (de la ONU) no influirá en futuras negociaciones de paz y no avanza en los esfuerzos por un acuerdo pacífico», señaló el Ejecutivo israelí liderado por Benjamín Netanyahu. «Israel no permitirá que Judea y Samaria (Cisjordania) se conviertan en base para el terrorismo iraní, como ha ocurrido en los territorios de la Franja de Gaza y Líbano», declaró Netanyahu.

La autorización a la construcción de 3.000 nuevas viviendas en territorio palestino que separarían casi del todo a Jerusalén Oriental y Cisjordania, un proyecto que estuvo siempre en carpeta y al que resistieron incluso aliados de Israel como Estados Unidos, continuó concentrando la atención internacional.

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, emitió un texto en el que expresó «gran preocupación y decepción» por la noticia. Esas construcciones partirían a los territorios palestinos en tres (Jerusalén Oriental, Cisjordania y Gaza).

«Eso sería un golpe casi mortal para las posibilidades de una solución de dos Estados», dijo Ban.

El jefe del Ejecutivo israelí rechazó la oleada de quejas. «Estamos construyendo en Jerusalén y lo seguiremos haciendo en todos los lugares de interés estratégico en el mapa israelí», dijo en la reunión de gabinete.

Las 3.000 nuevas viviendas serán construidas en territorios que quedaron bajo dominio israelí tras la Guerra de los Seis Días, en 1967.

La iniciativa fue criticada por los ministros de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Francia y Reino Unido.

Dudas

El británico William Hague manifestó sus dudas sobre la voluntad de paz de Israel. «Las colonias israelíes son ilegales de acuerdo con el derecho internacional y destruyen la confianza entre las partes», dijo el sábado. Su colega francés, Laurent Fabius, sostuvo que los asentamientos limitan la expansión territorial de un futuro Estado palestino. Las autoridades israelíes deberían demostrar «clara voluntad de retomar las negociaciones».

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ya consideró la noche del viernes que el anuncio de Israel pone en peligro todos los esfuerzos por encontrar una solución negociada al conflicto.

En la Franja de Gaza, en tanto, volvieron a registrarse incidentes violentos. Por segunda vez desde el comienzo de la tregua entre Israel y el movimiento islamista Hamás, que gobierna ese territorio, un palestino murió por disparos en la cerca que divide ambas zonas. Según testigos, el joven de 21 años fue alcanzado por las balas durante una violenta manifestación. Otras once personas habrían resultado heridas.

Un vocero de Hamás comunicó que Israel permitirá, por primera vez en seis años, la entrada de material para la construcción en la Franja de Gaza. Esta medida se consiguió con mediación egipcia.

Agencias DPA, AFP y ANSA;

y Ámbito Financiero

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