Reservas llegaron a un nuevo récord, que durará poco

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Tras nuevas compras ayer por unos u$s 100 millones, el Banco Central consiguió que las reservas lleguen a un nuevo récord. El nivel se ubicó en u$s 50.604 millones, u$s 87 millones por encima del anterior máximo que se había alcanzado el 28 de mayo de 2008.

Será, de todas maneras, un récord de corto alcance. En tres semanas, cuando arranque agosto, el Gobierno deberá echar mano a las reservas para afrontar el pago anual de capital del BODEN 2012. La operación insumirá u$s 2.300 millones del Fondo de Desendeudamiento.

El Central aceleró la compra de divisas en el mercado en las últimas semanas justamente para preparar el próximo pago y amortiguar el impacto en las reservas. Pero también hay una explicación de más largo plazo. El año próximo, la Casa Rosada ya tiene decidido que los vencimientos de deuda en dólares se pagarán de la misma manera que en 2010, es decir acudiendo a las reservas del Central. Por lo tanto, también hay que preparar el terreno para ese momento.

La presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, señaló que «las reservas acumuladas son además enteramente genuinas: provienen del superávit comercial, es decir la diferencia entre lo que exportamos y lo que importamos. No son producto, como en otros tiempos, del endeudamiento externo».

Fuga

Aquí es dónde surgen algunas consideraciones en relación a la evolución de reservas en los últimos tiempos. Si hubiera sido exclusivamente por el superávit comercial, las reservas tendrían que haber aumentado en más de u$s 35.000 millones en los últimos dos años y medio. Esto se debe a que el saldo de balanza en 2008 arrojó un superávit de u$s 13.100 millones, al año siguiente fue todavía mayor (u$s 16.980 millones) y en los cinco primeros meses de 2010 van u$s 6.157 millones.

Sin embargo, semejante ingreso de divisas por el resultado comercial ni por asomo se ve reflejado en la evolución de reservas del BCRA. ¿El motivo? La gran fuga de capitales que, producto de la desconfianza de los inversores, viene sufriendo el país desde que estalló la crisis del campo. Este año también influyeron los u$s 3.000 millones que se pagaron de deuda en dólares utilizando reservas.

Esta «formación de activos externos» se atenuó en los últimos meses, aunque no desapareció. Eso sí, fue mucho más fuerte el efecto de la ola de dólares provenientes de la cosecha de soja, especialmente a partir de mayo.

En su gestión, que arrancó en febrero, Marcó del Pont procuró vender la menor cantidad de dólares posible cuando el mercado demandó (prefirió ofrecer contratos a futuro) y fue muy agresiva al momento de las compras. Sin embargo, el excedente es tal que casi no provocó movimientos en la cotización, que continúa en $ 3,95, en línea con lo estipulado en el Presupuesto 2010.

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