17 de junio 2009 - 00:00

Resistieron bonos caída en Wall St.: suben hasta un 8%

Los bonos argentinos ignoran al mundo y siguen en alza. Los inversores eligen los títulos más atrasados en precios e insisten en los nominados en dólares.

Los compradores están más selectivos, pero aún no toman ganancias porque creen que hay resto para subir. Con la máquina de calcular en la mano observan la tasa de retorno y les apuntan a los de precios más atrasados, después de mirar la «duration» (plazo promedio al vencimiento). Todos los datos valen para tomar decisiones.

Entre los bonos en pesos hay un lote que tiene algo más para dar y son los Bogar, los Boden 2014 y los Bocon Pre9 y Pro12. Los cuatro dan tasas de retornos superiores al 30% por encima de la inflación. Es decir, a la renta hay que sumarle el costo de vida, el CER.

Esto explica por qué el Boden 2014 subió el 7,80%; el Bocon Pre9, un 5,63%: el Bocon Pro12, el 5% y el Bogar, un 3%.

El Discount en pesos, aunque tiene una renta de sólo un 17% sobre la inflación, subió el 6,80% porque hacía varias ruedas que sus precios estaban estancados.

Hay otros bonos como el Bocon Pre8 que se están acomodando después de fuertes subas y bajaron un 1,40%.

En los bonos en pesos es tanto el retraso en los valores que el INDEC influye menos que lo que esperado. A causa de las sospechosas mediciones de precios, el Discount en pesos hoy vale $ 63,70, cuando en enero de 2007, antes de la intervención del organismo de estadísticas, valía $ 152.

Por su parte, los bonos en dólares que no soportan el calvario de mediciones fraudulentas, ahora tiene el viento a favor de la certeza de que no habrá default. El techo en estos títulos lo da la Tasa Interna de Retorno (TIR), ya que los inversores para tener estos bonos en cartera buscan ganancias elevadas.

Esa renta se está acercando a niveles donde algunos desisten de comprar. El Boden 2015 es el que mejor renta mantiene con una TIR del 26%, mientras el Boden 2012 rinde un 21,72%. La diferencia entre ambas tasas explica por qué el Boden 2015 subió un 1% y el 2012 bajó un 0,22%.

También hay inversores que repasan el menú de los Bonar en dólares, porque allí queda algún resto para aprovechar.

Todas estas alzas se producen con un buen monto de negocios. El Mercado Abierto Electrónico (MAE) operó $ 883 millones, una cifra elevada para el primer día hábil de la semana.

A la suba de los bonos contribuye la tranquilidad del dólar. La divisa está controlada con comodidad por el Banco Central.

A pesar de que van disminuyendo las liquidaciones de los exportadores que están ingresando u$s 80 millones diarios, promedio contra u$s 100 millones de hace dos semanas, el mercado tiene pocos compradores porque los importadores están ausentes.

El Central salió a vender desde el principio lotes de u$s 20 millones sin respuesta de los compradores. El dólar había abierto dos milésimas arriba a $ 3,7680 y se mantuvo firme hasta las 12.50 cuando llegó a $ 3,77. En ese momento, el Central bajó sus posturas mínimas y ofreció lotes de u$s 10 millones que tampoco tuvieron interesados. Esta acción disuadió a los que pensaban hacer diferencia con los precios. En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, el dólar cerró vendedor a $ 3,7670.

En el mercado marginal, el dólar continuó firme a $ 3,8450 para la venta. Los «arbolitos» siguen de parabienes porque abundan los clientes. En las casas de cambio, el dólar se negoció a $ 3,78.

En tanto, las reservas del Banco Central cayeron u$s 25 millones a u$s 46,477 millones, por la revaluación del dólar en el mundo que volteó los precios del euro, la libra esterlina y el oro, activos que integran las reservas.

La suba de bonos se irá desacelerando en los próximos días y puede haber volatilidad porque los que decidan tomar ganancias van a vender. Compradores no van a faltar, pero también van a ir mermando a medida que se acerque la fecha de las elecciones.

Los que tienen Boden 2015 desde principios de año puede festejar: ya lleva ganado un 75%. En lo que va de junio ganó el 28%.

El absurdo es que el riesgo-país que mide JP Morgan está en baja. Pero este retroceso sólo refleja la suba de los bonos. La economía real, en cambio, está en caída de ventas y se pierden empleos.

Dejá tu comentario