31 de agosto 2009 - 00:00

Retroceso complica reelección a Merkel

Ángela Merkel
Ángela Merkel
Berlín - El partido de la canciller alemana, Ángela Merkel, sufrió ayer un duro revés en las elecciones regionales que podría dañar las aspiraciones de la líder conservadora de desligarse de sus socios de Gobierno socialdemócratas en las elecciones del próximo 27 de setiembre. El oficialismo perdió dos estados clave, Turingia y Sarre, considerados bastiones de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en el oeste del país, y retuvo Sajonia, en el este.

En Sarre, donde la CDU gobernaba con mayoría absoluta, ahora es posible especular con un cambio hacia un gobierno de coalición entre los socialdemócratas del SPD, La Izquierda (ex comunistas y disidentes de la socialdemocracia) y los Verdes.

Inédito

De acuerdo con las proyecciones del escrutinio, la CDU de Sarre recibió el 34,5% de los votos; el SPD, el 30,8%; La Izquierda, el 21,3% (en un resultado inédito en la parte occidental del país); Partido Democrático Liberal (FDP), 9,2% y los Verdes 5,9%.

En Turingia, la CDU alcanzó el 31,3%; La Izquierda, el 28% -otro resultado histórico-; SPD, el 18%; FDP, el 8% y los Verdes, el 5,8%. A su vez, en Sajonia, la CDU sumó el 40,6%; La Izquierda, el 21%; SPD, el 10%; FDP, el 10,1% y los Verdes, el 5,9%. La NPD neonazi logró el 5,2%, alcanzando ser reelegida por primera vez en un Parlamento regional.

El ministro de Relaciones Exteriores, Franz-Walter Steinmeier -que enfrentará a Merkel en las generales- no superó el 25% en ninguna de las regiones, pero mantuvo su caudal electoral.

No obstante, Merkel y la CDU tienen una cómoda ventaja en los sondeos nacionales, de entre 12 a 15 puntos sobre sus rivales del SPD, y una encuesta del fin de semana mostró que el 87% de los alemanes espera que ganen un segundo período.

Alianza

Sin embargo, en la CDU quedaron curados de espanto cuando vieron caer fuertemente su respaldo en las semanas finales de las campañas de 2002, cuando ganó la reelección Gerhard Schroeder, y de 2005, cuando ganó Merkel pero se vio forzada a una alianza del Gobierno con el SPD.

«Una cosa es segura, negro-amarillo (los colores de la CDU y FDP, liberales) no es deseado en el país», dijo Steinmeier, mientras el jefe de la SPD, Franz Muentefering, agregó que «la campaña comenzó ahora».

Sin embargo, Gerd Langguth, científico político de la Universidad de Bonn sostuvo que «la CDU es aún el partido más fuerte en los tres estados, pero sufrieron un significativo revés, (lo que) demuestra que la elección federal no es un asunto terminado».

El escenario de ayer vuelve a plantear como lo más probable otra incómoda «gran coalición» entre el SPD y la CDU. Eso le impediría a Merkel impulsar aspectos clave de su agenda política, como la rebaja de impuestos y la extensión del período útil de las plantas de energía nuclear de Alemania.

Agencias EFE, Reuters, ANSA, DPA y AFP

Dejá tu comentario