7 de mayo 2010 - 00:00

Reunión extraordinaria hoy de líderes de UE

Bruselas - Los mandatarios de la zona euro celebrarán hoy una reunión extraordinaria en Bruselas, con la que pretenden disipar toda duda sobre la viabilidad del plan de ayuda financiera a Grecia y la capacidad de Europa para evitar un contagio desastroso de la crisis. La cumbre consistirá en una cena de los líderes de los dieciséis países de la UE, que fue convocada por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, el mismo día en que los ministros del Eurogrupo se pusieron de acuerdo sobre la concesión del paquete de préstamos bilaterales a Grecia por valor de 80.000 millones de euros en tres años.

El anuncio del rescate, en el que también participará el FMI con 30.000 millones de euros, no trajo la calma a los mercados de valores y de deuda, ni detuvo la depreciación de la moneda única europea en los últimos días. Muchas dudas siguen asaltando a los inversores: que Grecia sea capaz de aplicar a rajatabla el severísimo plan de austeridad, que el dinero ofrecido por la Eurozona y el FMI sea suficiente, que el desembolso pueda sufrir algún bloqueo a nivel nacional y que los gobiernos de la zona sean capaces de prevenir el contagio a otros países periféricos como Portugal, Irlanda o España. La propia supervivencia de la unión monetaria europea llegó a ser puesta en duda por los analistas financieros.

En este ambiente, Van Rompuy convocó a los socios del euro para «hacer balance de los procedimientos parlamentarios» de autorización de los préstamos nacionales «con vistas a cerrar el conjunto del proceso». Van Rompuy también quiere que los líderes examinen hoy «las lecciones que se derivan para la zona euro».

La presión empieza a hacerse irresistible en favor de un endurecimiento de las reglas de disciplina fiscal, de un mayor control y vigilancia por parte de Bruselas sobre las estadísticas y los presupuestos nacionales, y del establecimiento de un mecanismo permanente que permita cortar a tiempo las crisis de pagos. Van Rompuy mostró su confianza en que, una vez que los mercados se den cuentan de la amplitud del apoyo a Grecia, cesen los movimientos «totalmente irracionales» que hubo en los últimos días contra otros países de la zona euro, como España o Portugal, víctimas, según él, de «rumores infundados».

Agencia EFE