La nota fue entregada al encargado de negocios de la embajada de EE.UU. en Caracas, Lee Mclenny, la máxima representación diplomática de la Casa Blanca en el país, por el viceministro de Exteriores para América del Norte, Alejandro Fleming.
En el documento, Caracas "requiere le sea comunicada la identidad de los agentes involucrados en este hecho inaudito e inaceptable, independientemente de su condición de funcionarios diplomáticos o de otra índole, que por medio del abuso de la acreditación, presencia, o facilidades otorgadas por Venezuela, hubieren cometido o cooperado con estas actividades delictivas".
El Gobierno estadounidense responderá por "canales diplomáticos" a Venezuela por las denuncias de espionaje de la NSA, dijo ayer el vocero del Departamento de Estado, John Kirby. Agregó que Washington "regularmente revisa la política sobre vigilancia electrónica, pero no vamos a discutir detalles públicamente sobre supuestas actividades de inteligencia".
Kirby descartó, sin embargo, que la vigilancia electrónica a altos funcionarios de PDVSA haya sido motivada por la posibilidad de beneficiar a algún grupo económico.
El ministro venezolano para el Petróleo y Minería, Eulogio del Pino, quien es también presidente de la compañía estatal, dijo ayer que se trató de un caso de "espionaje industrial declarado" contra la gigante de hidrocarburos. Washington ya fue señalado en el pasado por espiar a la petrolera brasileña Petrobras.
La noche del miércoles, tras la divulgación que realizó Snowden, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó la revisión "integral" de las relaciones con Estados Unidos y la notificación formal de la protesta de su Gobierno.
Ambos países mantienen desde 2010 sus relaciones diplomáticas a nivel de embajadas y, tras el deshielo de Estados Unidos y Cuba, habían iniciado contactos para normalizar los vínculos bilaterales. La semana pasada el arresto de un ahijado y un sobrino de Maduro, acusados por la justicia estadounidense por delitos de narcotráfico, ya había tensado el proceso de acercamiento.
El documento del exanalista de la CIA, publicado por Telesur, afirma que la NSA espió a cientos de directivos de la petrolera estatal venezolana, entre ellos a su expresidente Rafael Ramírez.
El texto, según Telesur, fue redactado por un agente cuya identidad no fue revelada, pero quien sería el encargado del espionaje y al que tuvo acceso Snowden, asilado actualmente en Rusia.
El documento indica que fue recogida información privada de al menos 10.000 perfiles de empleados de PDVSA, lo que incluye direcciones de correos electrónicos y números de teléfono, entre ellos el de Ramírez que presidió la estatal venezolana entre 2004 y 2014, y que actualmente es el representante de Venezuela en la ONU.
| Agencias EFE y AFP, |
y Ámbito Financiero

