24 de mayo 2013 - 00:00

Revuelta silenciosa en la base

 Miami - Abogados civiles y militares de los reos en la base naval de Bahía de Guantánamo instaron al secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, a que mejore las condiciones de los detenidos, poniendo más presión sobre el Gobierno del presidente Barack Obama para que cumpla su promesa de cerrar la prisión.

La petición de dieciocho abogados que representan a prisioneros de "alto valor" se produjo antes del discurso de ayer del presidente Barack Obama (ver aparte).

El mandatario lucha por salir de una serie de escándalos domésticos que, según sus críticos, demuestran la forma secreta en que actúa su Gobierno y cómo intimida a los medios y a sus rivales políticos. El discurso de ayer en la Universidad de Defensa Nacional en Washington fue, en ese sentido, un esfuerzo por mostrar las ansias del presidente por proteger las libertades civiles.

Las solicitudes para que Obama cierre la prisión en Bahía de Guantánamo han aumentado debido a una huelga de hambre dentro de la Base Naval de Estados Unidos en Cuba. Los prisioneros están en su cuarto mes de protesta por su situación, que sigue sin resolverse después de once años de detención.

Más de cien personas se han sumado a la medida y treinta y uno han perdido tanto peso que se les están administrando nutrientes líquidos a la fuerza a través de sondas nasogástricas para mantenerlos vivos. Es la mayor huelga de hambre en la prisión en varios años.

"Si bien la huelga de hambre sigue aumentando en cantidad y gravedad, hay mucho que usted puede hacer, ahora, para mejorar la calidad de vida de todos los prisioneros", dijeron los abogados en su carta a Hagel. Sostienen en ella que las prácticas de detención en Guantánamo violan las Convenciones de Ginebra, los tratados internacionales que norman el tratamiento a detenidos durante conflictos armados.

Funcionarios de la base espían las reuniones privadas de los abogados con sus clientes, incautan documentos legales confidenciales y acosan a los prisioneros sacudiendo diariamente sus celdas y con degradantes cacheos corporales, dijeron los letrados.

Obama ha prometido reiteradamente que cerrará Guantánamo, pero la oposición en el Congreso, que controla el financiamiento para la transferencia de detenidos desde la base, se lo ha impedido.

"Mantener abierto (Guantánamo) no es eficiente. No es efectivo. Y no es en el interés de nuestra seguridad nacional. Y creo que los miembros de alto rango del Ejército han testificado en ese sentido", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en una conferencia.

Agencia Reuters

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