17 de septiembre 2014 - 00:00

Reza: “El adulterio a veces es necesario”

Barcelona - Desde hace años no quiere fotógrafos en sus conferencias de prensa, ni concede entrevistas televisivas. Y, sin embargo, la francesa Yasmina Reza ("Art", "Un dios salvaje") se mostró cercana y simpática ayer, al presentar en Barcelona la novela "Felices los felices", con la que obtuvo el premio Le Monde 2013. Reza viajó a Barcelona para hablar sobre esta obra -publicada en castellano y catalán por Anagrama-, una "constelación" de dieciocho personajes, que parecen no tener nada en común, y en la que tanto trata sobre las relaciones de pareja, como el amor, la amistad, la familia, la vida y la muerte.

La escritora comentó que un día se dio cuenta de que en todos sus libros hablaba sobre las parejas "pero nunca de cara" y decidió que debía centrarse en eso, a partir de los personajes de Roberto y Odile Toscano, un periodista y una abogada con hijos pequeños, que ya en las primeras páginas muestran al lector sus divergencias. Reza no cree que tenga una visión pesimista del matrimonio sino "lúcida" y, por tanto, cuando se pregunta si la pareja es una buena estructura para el amor, cree que no, "a partir de la constatación de mí misma y de mi alrededor".

En cambio, consideró que esta institución "es magnífica para practicar el adulterio". "El adulterio a veces es necesario para el bienestar del matrimonio", dijo. Al ver que todos los periodistas de la sala anotaban estas frases con fruición, Reza reconoció que le espanta que eso quede luego negro sobre blanco, porque no le gustan los escritores con ideas preconcebidas.

"No quiero leer esto dentro de un tiempo, porque los escritores no somos sociólogos y creo que no es una frase justa. Es una afirmación contraria a lo que hace el escritor, que es dudar", aclaró.

En la novela, que ha planteado siguiendo las innovadoras estructuras de series norteamericanas o nórdicas a las que es aficionada, también incluye momentos divertidos, puesto que como observadora de la cotidianeidad siempre le ha interesado "la locura mínima que hay en nuestras vidas". También reconoció que uno de los personajes, un joven que se cree Céline Dion, parte de su propio hijo, a quien de pequeño le encantaba disfrazarse de la cantante.

Por otra parte, indicó que no sigue ninguna disciplina y que los personajes y las situaciones van apareciendo a medida que va tecleando la computadora. "No soy demasiado imaginativa en lo que respecta al desarrollo de mis novelas y mis temáticas, los cambios entre unas y otras tienen que ver con el punto de vista, con observar desde prismas distintos", afirmó.

Dejá tu comentario