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Riesgo: Chávez podrá ser reelecto sin límites
El presidente venezolano, Hugo Chávez, acudió a votar con su nieto Manuel Alejandro. El mandatario dijo que ayer se definía su «destino político».
«Que viva Venezuela, que viva la revolución venezolana, que viva el socialismo, que viva el pueblo venezolano», fueron sus primeras palabras, tras lo cual se lanzó a cantar el himno de su país.
Según los datos oficiales, Chávez logró la aprobación a la enmienda constitucional por la reelección, al vencer por un 54,4% frente a un 45,6% del voto no positivo.
«Ha ganado la dignidad de un pueblo, hemos abierto de par en par las puertas del futuro», dijo Chávez, pese a que su mandato actual vence en 2012, lo que considera insuficiente para concretar su proyecto socialista, que inició en 1999.
Luego de que tanto oficialistas como opositores se adjudicaran la victoria con datos en encuestas a pie de urna, el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio una tendencia clara cerca de la medianoche argentina.
El mandatario había adelantado que se jugaba su futuro político en los comicios del domingo, en momentos en que el país se enfrenta a un panorama económico adverso por la caída de los ingresos por sus enormes exportaciones petroleras, debido a los menores precios del crudo.
La fragmentada oposición, aglutinada por el llamado «movimiento estudiantil», denunció que la enmienda busca perpetuar al mandatario en el poder y atenta contra el principio de alternabilidad democrática.
Miles de seguidores del mandatario colmaron la avenida frente al Palacio de Gobierno en Caracas; y con banderas, silbatos, pancartas celebraron el triunfo gritando «¡Uh, ah, Chávez no se va!» y el «Comandante se queda, se queda, se queda». «No volverán», fue otra de las consignas vitoreadas.
Convencido de que el socialismo es el camino para abatir la pobreza y la inseguridad que azota al rico miembro de la OPEP, Chávez se unió a las victorias de sus aliados de Bolivia y Ecuador, quienes recientemente lograron modificar el marco constitucional para aumentar los poderes del Ejecutivo.
El presidente, visto por sus partidarios como una especie de «Robin Hood», ha asegurado que necesita gobernar por otros 10 años para poder consolidar su proyecto socialista, con el que ha privilegiado la economía estatal, social y colectiva en detrimento del sector privado.
Casi 17 millones de venezolanos habían sido convocados a las urnas, que abrieron por 12 horas a las 6 en medio de un amplio dispositivo de seguridad tras una breve e intensa campaña, en la que Chávez había asegurado que sus adversarios planean desconocer los resultados.
Chávez había advertido a sus seguidores que una nueva victoria de la oposición traería inestabilidad al país y que su salida del poder significará el fin de la revolución, que todavía una mayoría de los venezolanos identifica con los multimillonarios programas sociales en alimentación, salud y educación.
En el referendo de diciembre de 2007, que Chávez perdió por un estrecho margen tras la alta abstención de sus partidarios, estaba sobre la mesa una radical reforma a la carta magna que le otorgaba amplios poderes.
Tras ser elegido en 1999, relegitimado en 2000 y reelecto en 2006, el líder izquierdista enfrenta a una oposición fortalecida tras ganar importantes gobernaciones y alcaldías en los comicios regionales del año pasado.
Antes de la intervención del Consejo Electoral confirmando la victoria del «Sí», oficialismo y oposición habían disputado mediáticamente el resultado.
«Hoy ciertamente es un día de celebración», había dicho en la tarde el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, en una rueda de prensa del oficialista Partido Socialista Unido (PSUV). «Por lo que dicen todas las encuestas a boca de urna, la tendencia es irreversible y la respuesta que ha dado el pueblo es irreversible», añadió.
Esas declaraciones fueron rechazadas por la oposición.
«Nosotros también tenemos nuestros números, que son muy buenos», dijo Ismael García, uno de los representantes del bloque del «No».
Éste fue el quinto referendo en Venezuela de los últimos 10 años. De ser aprobada, esta enmienda a la Constitución de 1999 eliminaría los límites a la reelección para el presidente y todos los demás cargos de elección popular.
Actualmente, la carta magna limita a dos los períodos presidenciales consecutivos, lo cual implica que el mandatario venezolano debería abandonar el poder a finales de 2012.
«Vengo con mis hijas y nietos, muy consciente ante el pueblo venezolano de que hoy (domingo) en las mesas electorales se está decidiendo mi destino político. Para mí, como ser humano y soldado de esta lucha, es importante», dijo Chávez luego de votar en una barriada popular en Caracas.
Agencias Reuters, ANSA y AFP


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