En medio de la presión de los estatales y frente a la amenaza concreta de medidas de fuerza, el gobierno de Río Negro decidió anticipar para los primeros días de enero la convocatoria a paritaria salarial de todos los gremios. El gobernador Alberto Weretilneck ratificó, además, que el punto de partida de la discusión será una suba del 15%, de acuerdo con el lineamiento de la Casa Rosada que el propio mandatario recibió de parte del Presidente en su encuentro en Villa La Angostura a mediados de enero.
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El anticipo de la paritaria (estaba prevista para fines de febrero, principios de marzo) es consencuencia del clima de tensión que comienzan a instalar los sindicatos, en especial ATE.
Pese a que Weretilneck había deslizado en diciembre su intención de otorgar este año un aumento del orden del 12% y 15% con cláusula gatillo, el encuentro que mantuvo con Mauricio Macri y el ministro Rogelio Frigerio -amén del cambio de los parámetros nacionales de inflación- terminó por torcer el camino de la negociación. La referencia oficial del 15%, admiten ya, no será suficiente para calmar la voracidad de los gremios rionegrinos.
La señal de alerta en el orden salarial la había encendido el propio gobierno nacional, que le marcó a Weretilneck el hecho de que el gasto salarial en esa provincia representa el 70% de los gastos corrientes.
"Teniendo en cuenta la inflación vamos a procurar tener una paritaria salarial acorde al incremento", afirmó el gobernador.
Recordó que el aumento de 2017 estuvo "arriba de la inflación", ya que se otorgó un incremento del 23,5% y la suba global de precios fue del 23%.
"La inflación del Gobierno nacional está pautada entre un 12 y un 15%, así que si los recursos van a crecer entre un 12 y un 15 y estamos todos comprometidos a reducir el déficit, es lógico que la paritaria será entre el 12 y el 15", remarcó.
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