16 de diciembre 2009 - 00:00

Rocca: “El año fue malo, pero lo peor ya pasó”

Paolo Rocca
Paolo Rocca
«Sidor era muy importante para nosotros. ¿Si su reemplazo está previsto dentro de los u$s 500 millones que vamos a invertir este año? Mire; primero salgamos de la crisis y después veremos cómo y cuándo la reemplazamos. Lo importante es que el Gobierno de Venezuela está cumpliendo con los pagos pactados».

Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint y uno los hombres más poderosos de la Argentina, acababa de dar por terminado el 8º Seminario Propymes, en el que año tras año convoca a sus proveedores. El empresario -siempre reacio al contacto con la prensa- se detuvo un par de minutos para conversar con este diario; dijo que «en 2010 el mercado del acero mundial, que cayó un 35% durante este año, podría recuperar un 9%. China representará entre 5 y 7 puntos de esa recuperación, pero si ellos crecen por encima de ese porcentaje, el crecimiento global será mayor y podría llegar al 12%».

Además, señaló que la decisión de invertir no dependía de que el actual Gobierno terminara su gestión dentro de dos años: «Se trata de una decisión estratégica y no está atada a la coyuntura de un cambio de Gobierno», aseguró. Lo mismo afirmó respecto de un posible aumento de la conflictividad laboral: «Ese tema, como el de la disponibilidad de crédito, es momentáneo; las organizaciones deben planificar a largo plazo».

El anuncio de que este año invertirán u$s 500 millones lo hizo sin dar detalles, pero los comparó con los u$s 300 millones de 2009; de todos modos, la cifra sigue lejos de los u$s 670 millones de 2008.

Rocca basó su (breve) exposición ante un público de empresarios pyme en la premisa de que los tiempos de las empresas son más largos que los de la política; de ahí que sea necesario mirar «a tres, cinco años de distancia, porque las decisiones que se toman hoy darán frutos en un lustro».

En cambio, eludió deliberada y cuidadosamente cualquier definición sobre la coyuntura, como cuando este diario le preguntó sobre la decisión oficial de echar mano a las reservas para pagar deuda. «¡Eso se lo tiene que preguntar a (Martín) Redrado! ¡Yo no estoy calificado para responderle!», se rió, antes de escabullirse hacia las bandejas de quesos y fiambres con las que agasajó a sus proveedores.

Cabe apuntar que el presidente del Banco Central -tras una prolongada exposición en la que enumeró los logros de su gestión de casi seis años- ya se había retirado sin responder preguntas. Redrado tuvo tiempo, sin embargo, de anunciar que es intención de la autoridad monetaria duplicar en 10 años el peso del crédito a privados sobre el PBI, que hoy ronda apenas el 8% (el promedio de la región es del 35%).

El seminario es la única ocasión en el año en la que Rocca da a conocer su pensamiento en público y «on the record». Veamos entonces qué piensa el empresario hoy:

  • Lo peor de la crisis ya pasó; se empieza a ver que la actividad industrial comienza a retomarse.

  • El año fue muy duro, muy difícil para todo el mundo, para Techint y para nuestras empresas proveedoras.

  • Nos pegó muy fuerte: de enero a agosto, la facturación del grupo cayó entre un 45% y un 50% en relación con el año anterior. Tuvimos que reaccionar frenando inversiones, la planta..., como pudimos.

  • A pesar de que no se veía la salida de la crisis, hicimos lo posible para mantener la relación con los proveedores, a quienes les agradezco todo lo que hicieron en esta etapa. 

  • La salida de la crisis se produce con una agenda cambiada; China hizo un enorme esfuerzo para mantener su crecimiento y orientó su aparato productivo a la obra pública. Así, logró que la demanda de acero, que en Japón, Estados Unidos y Europa cayó entre un 30% y un 35%, en China sólo perdiera un 25%. China ya produce el 48% del acero mundial.

  • Para la Argentina se abren nuevas oportunidades. América Latina está volviendo a crecer, o sufrió pérdidas acotadas por la crisis (salvo México). 

  • Por eso enfrentamos decisiones importantes para aprovechar estas oportunidades. La decisión de exportar materias primas sin valor agregado y abrir las importaciones conllevaría el riesgo de desindustrializar el país, con la consiguiente pérdida de empleo, caída de la producción y dependencia de hecho de quienes nos venden.

  • Tenemos que focalizarnos en lo regional y no tanto en lo global a través de la integración de cadenas de valor en el continente. Esto traerá un desarrollo más armónico y empleo.


  • El grupo invertirá u$s 500 millones en 2010. Los tiempos de la política son más cortos que el de los empresarios. Nosotros apostamos a más largo plazo, y con este espíritu encaramos el año que está por comenzar.
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