Rodríguez Larreta apuesta por el peso: emitirán bonos a tasa variable

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• EN LOS PRÓXIMOS AÑOS SE RENOVARÁN LOS VENCIMIENTOS CON ESTA ESTRATEGIA
El objetivo es reemplazar los pasivos en dólares de la CABA para atomizar el riesgo. El Gobierno porteño espera que para 2019, estos títulos representen al menos el 50% de la deuda de la Ciudad. Ayuda evolución del dólar.

En el ajedrez, el enroque ha demostrado ser una de las mejoras estrategias. También en las finanzas. Como si se tratara de un movimiento estratégico, la Ciudad de Buenos Aires ha puesto en marcha una secuencia financiera que puede dar que hablar y hasta imitar por otros distritos. Sumando inversores y buscando financiamiento, y aprovechando una muy buena nota por parte de las calificadoras, el perfil financiero de la Capital Federal apunta a experimentar un cambio que podría redundar en mejores condiciones financieras para los próximos años.

Son varias estrategias en una. Por ejemplo, en las últimas salidas al mercado de deuda, el ministerio de Hacienda de la Ciudad que conduce Martín Mura decidió buscar inversores que le 'compren' bonos en pesos, para reemplazar los que vencen en dólares. "El objetivo es llegar al año 2019 con prácticamente la mitad de la deuda total de la Ciudad emitida en moneda local, lo que baja sensiblemente el riesgo y, por ende, nos mejora el perfil", sostiene Mura. "De esa forma, ante cualquier escenario adverso que pueda tener lugar en el mundo financiero, la deuda de la Ciudad no va a estar completamente dolarizada", agrega. Hoy la proporción de esa deuda se encuentra 62% en dólares y un 38% en pesos. Hace dos años, la misma proporción estaba en 95% en dólares y apenas 5% en moneda local.

Pero hay más. El movimiento se completa con dos enroques adicionales. El roll-over busca estirar los vencimientos, a los fines de aprovechar las mejores condiciones del mercado. "El dato central es que cada vez hay mayor número de inversores dispuestos a financiar a un emisor como la CABA, pero en pesos, lo que le da mayor profundidad al mercado y redunda en una mejora de nuestro perfil de vencimientos", sostiene Mura.

Señalan en la Ciudad que en 2018 y 2019 se van a renovar todos los vencimientos con esta filosofía. Emisiones en pesos, muchas de ellas atadas a tasa Badlar más un spread, y con la premisa de buscar como año de vencimiento aquellos periodos donde la Ciudad no tiene grandes previsiones de desembolso en materia financiera.

Además de los bonos en moneda dura (Tango) existen unos u$s 400 millones emitidos en el mercado doméstico bajo la característica del "dollar-linked", que son títulos en dólares pero donde el inversor los suscribía con pesos al tipo de cambio y el emisor de los bonos pagaba, también en pesos atados al valor del dólar. La Ciudad los emitió desde 2012 y hasta 2015 en un contexto donde había cepo cambiario. "Hoy la evolución escalonada del dólar nos ayuda a mejorar los desembolsos", sostienen.

"Además de estirar los plazos y reducir el servicio de deuda anual en intereses y amortización, otra manera de reducir el impacto de los vencimientos es endeudarte a largo plazo. Por esa razón, buscamos préstamos a 20 años con organismos multilaterales, que tienen características financieras ventajosas", dice Mura.

Bajo estas premisas, en enero, la Ciudad colocó dos bonos por más de $5000 millones (Clase 19) presenta un plazo de 18 meses con amortización total al vencimiento, con un cupón de Badlar más un spread de 3,25% anual, al que se sumó otro (Clase 20) que tiene un plazo de 5 años con amortización total al vencimiento y pagará un cupón de Badlar más un spread de 5%.

Hace unos días, anunció otra colocación de un bono a 7 años en el mercado local por un total de $8.374 millones, la mayor operación en moneda local en el mercado doméstico y con participación de inversores extranjeros. Las ofertas en ambos tramos superaron los $20.600 millones. El Ministerio de Hacienda porteño precisó que la colocación había correspondido en su totalidad al bono Clase 22 a 7 años de plazo a la tasa BADLAR + 325 puntos básicos, dejándose desierto el bono Clase 21 a 18 meses de plazo.

Si bien u$s 110 millones se destinan a las obras de infraestructura en la Villa Olímpica y u$s 135 millones se distribuyen entre distintas obras de infraestructura, lo más relevante fue que los u$s 285 millones restantes, fueron destinados a las renovaciones en pesos de vencimientos que tiene la CABA en dólares, lo que marca el cambio que quiere imprimirse en el perfil de la deuda.

En rigor, según Mura, se logró un plazo record para emisiones en pesos a tasa Badlar a 7 años, lo que, además, permitió 'estirar' el perfil de deuda, reducir el costo de financiamiento y mejorar el mix de monedas de la deuda, objetivo central de la gestión y prolongar su curva de rendimientos en pesos a tasa variable.

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