31 de octubre 2014 - 00:00

Roman Polanski, ahora interrogado en Polonia

Roman Polanski
Roman Polanski
 Varsovia - A pedido de Estados Unidos, Roman Polanski fue interrogado ayer por el fiscal de Cracovia, y posteriormente puesto en libertad, a la espera de una demanda de extradición con pocas opciones de prosperar. Como es sabido, la justicia estadounidense persigue al director, de 81 años, por una causa que data de 1977, por mantener "relaciones sexuales ilegales" con una menor.

Polanski, que tiene la doble nacionalidad francesa y polaca, había llegado a Varsovia el martes para asistir a la inauguración del Museo de Historia de los judíos de este país, en el que habitaba la mayor comunidad israelita del mundo antes de ser diezmada durante el genocidio nazi. Además, planea filmar una película el año próximo en Polonia y sus abogados dijeron que quiere estar seguro de que no corre riesgo de ser detenido, como ocurrió hace cinco años cuando viajó a Suiza.

La petición de las autoridades norteamericanas llegó a Polonia el miércoles por la noche, pero a falta de un petido de extradición expresa, "el señor Polanski es un ciudadano libre y puede viajar con libertad", declaró Mateusz Martyniuk, portavoz de la fiscalía general polaca.

El cineasta ha dado "garantías suficientes" sobre su alojamiento y datos de contacto como para que su detención "no sea considerada necesaria", declaró a su vez la portavoz de la fiscalía de Cracovia, Boguslawa Marcinkowska. Al mismo tiempo, "se ha comprometido a presentarse cada vez que lo soliciten la fiscalía o el tribunal", agregó.

Los abogados del cineasta dijeron que la decisión de los fiscales significa que Polanski, de padres polacos pero que vive en Francia, podrá entrar y salir de Polonia cuando quiera.

Por el momento, Estados Unidos sólo ha solicitado la detención del cineasta, a la espera de poder iniciar el proceso de extradición.

La portavoz aclaró que, pese a que según la ley polaca el delito del que se acusa al director ha prescripto, había que "tener en cuenta la necesidad de colaborar con la justicia estadounidense" y que formalmente, la extradición era "posible".

En Polonia, ese dictamen lo establece un tribunal independiente, y de permitirlo, la decisión final queda en manos del ministro de Justicia.

En 1977, en California, el realizador que por aquel entonces tenía 43 años, fue acusado de violar a Samantha Geimer, de 13 años. Tras 42 días de prisión, fue liberado bajo fianza, habiéndose declarado culpable de "relaciones sexuales ilegales" con una menor.

Polanski huyó de Estados Unidos antes del veredicto y desde entonces pesa sobre él una orden de búsqueda y captura.

Sin embargo, el juego del gato y el ratón con la justicia estadounidense no es algo nuevo para Polanski. En 2009, ya fue detenido y puesto bajo arresto domiciliario durante algunos meses en Zúrich, adonde había viajado para recibir un premio, pero finalmente no fue extraditado.

El cineasta también viajó de incógnito a Polonia en 2011 sin despertar mayor revuelo, aunque esta vez le ha sido imposible pasar inadvertido, tras su aparición en televisión durante la inauguración del museo el pasado martes.

Agencia AFP

Dejá tu comentario