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Romney vs. Obama (y todos contra él)
Mitt Romney y el conservador Newt Gingrich, durante un tramo del debate del lunes a la noche en Carolina del Sur. El segundo se perfila como el más duro rival del exgobernador de Massachusetts en una primaria que puede resultar decisiva.
Los cuatro candidatos que van a la zaga de Romney en las encuestas, Newt Gingrich, Ron Paul, Rick Santorum y Rick Perry, le dirigieron ataques varios el lunes por la noche antes de la votación del sábado con miras a definir el rival del presidente Barack Obama.
Romney ya se impuso en Iowa y en New Hampshire, y una nueva victoria en Carolina del Sur (una posibilidad anticipada por las encuestas) lo catapultaría con fuerza a la nominación republicana, sobre todo si se tiene en cuenta de que se trata de un estado muy conservador de base evangélica, donde, a priori, debería costarle más hacer pie dado su perfil moderado.
Asimismo, sus chances crecieron en la medida en que el otro precandidato moderado, el exgobernador de Utah, Jon Huntsman, mormón como él, se retiró de la carrera y le brindó su respaldo. Todos sus rivales deberán repartirse ahora el voto más conservador, lo que mejora sus posibilidades.
Esto explicó que el lunes a la noche, mientras Romney, ya intentando mostrarse como un presidenciable, centraba sus ataques en Obama, sus rivales se concentraran en él.
Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes, quien según los últimos sondeos aparece segundo detrás de Romney, se anotó varios éxitos ante el público con sus arremetidas contra el exgobernador de Massachussetts.
Gingrich dijo que Romney debería responder sobre su pasado como capitalista de riesgo con la compañía Bain Capital, algo que también cuestionaron los otros contendientes.
Romney, quien fue llamado a difundir sus declaraciones de impuestos, devolvió los golpes de Gingrich, pero también del exsenador Santorum, quien perdió contra él el «caucus» (asamblea electoral) de Iowa por un muy estrecho margen.
El multimillonario Romney defendió su «trayectoria exitosa» en el sector privado, argumentando que su visión como empresario lo convierte en el mejor candidato para vencer a Obama y reactivar la economía estadounidense.
Mientras crece la presión para que dé a conocer sus declaraciones de impuestos, Romney seguía ayer resistiendo y afirmaba que probablemente lo haga en abril.
Romney, exejecutivo de un fondo privado que ha obtenido ganancias netas por unos u$s 270 millones y ha decidido la liquidación de numerosas compañías y fuentes de trabajo, se ha mostrado reacio a revelar sus activos financieros.
Ante esta reacción, los republicanos más conservadores que lo enfrentan se preguntan si, en realidad, tiene algo que ocultar.
Al igual que en debates anteriores, Romney se reservó el lunes sus críticas más duras contra Obama, a quien acusó de tratar de convertir a Estados Unidos en un «Estado de bienestar social europeo». Con esa definición buscó, según analistas, atraer al público más conservador, que por ahora lo mira con desconfianza.
Gingrich, por su parte, caracterizó a Obama como «el Presidente de los cupones de alimentos». También despertó una rara ovación de pie de la audiencia cuando defendió su idea de emplear a niños pobres como conserjes de escuelas públicas.
«Aprenderían a presentarse a trabajar. Podrían hacer servicios leves de limpieza. Recibirían dinero, que es algo bueno si usted es pobre. Sólo las élites desprecian el ganar dinero», dijo.
El tema de la política exterior también generó controversia después de que Paul, diputado por Texas y firme opositor de la ayuda exterior y la intervención militar, sugirió que Washington debería haber trabajado más con Pakistán para localizar y arrestar al jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, en vez de matarlo en una incursión militar en mayo de 2011.
«Bombardeamos sin fin a estos países y luego nos preguntamos por qué se enojan con nosotros», dijo Paul, despertando abucheos de la audiencia.
Romney contraatacó: «Lo correcto para Osama bin Laden fue la bala en la cabeza que recibió. Eso es lo correcto para la gente que mata a ciudadanos estadounidenses».
Perry, por su parte, en una gaffe con relación a un aliado clave de Estados Unidos y miembro de la OTAN, describió a Turquía como un «Estado gobernado por lo que muchos perciben como terroristas islámicos».
Una nueva encuesta de CNN/ORC publicada el lunes mostró un empate entre Romney y Obama, con una ligera ventaja para el republicano (48%-47%) entre los votantes registrados.
Obama iba primero entre todos los encuestados con 49% frente a 47% del resto, y aventajaba a Gingrich, Santorum y Paul, según el sondeo.
La aprobación de Obama cayó a 47%, del 49% el mes anterior. La encuesta se realizó el 11-12 de enero entre 1.021 personas, y tiene un margen de error de 3 puntos.
Agencias AFP y Reuters, y Ámbito Financiero


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