26 de noviembre 2009 - 00:00

Rompió el silencio.

Rompió el silencio.
 «No fue mi culpa. Se trató de un hecho desafortunado», confesó el árbitro sueco Martin Hansson, quien se hizo famoso por convalidar el gol que clasificó a Francia al Mundial 2010 pese a que estuvo precedido por una grosera mano de Thierry Henry. Tras aquella falla, Hansson rompió el silencio y confesó que llegó a pensar en abandonar el referato.

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