Ropa difícil de vender: precios suben hasta 50%

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Las vidrieras de los centros comerciales están ya repletas de botas, abrigos de lana, tapados y hasta poleras -artículos poco tentadores para ser comprados con temperaturas promedio que se acercan a los 30 grados- que conviven con el calzado y la ropa de verano. Todo difícil de vender en tiempos de crisis, cuentan los comerciantes. Es que la nueva temporada otoño-invierno 2009 ya está en marcha con aumentos en sus precios de hasta un 50%, mientras en los negocios aún queda un importante stock de la temporada estival, al que los consumidores se resisten pese a las ofertas. Los responsables del sector cuentan que hubo una caída en las ventas veraniegas de hasta el 50% en comparación con enero de 2008, registrándose una de las peores en años, y los pronósticos para los meses fríos no son mejores.
«Liquidamos todo, no se lo pierda», «liquidación, off hasta 70%». Carteles de este estilo se entremezclan con la nueva temporada en los negocios de la Ciudad. Es que aún no se pudo terminar de vender la ropa de la temporada anterior, pero ya se apuesta en la nueva. «Parece imposible, liquidar la indumentaria primavera-verano», aseguró una comerciante del negocio Blue One del barrio de Caballito.
Los fabricantes están realizando menos cantidades de prendas y esto lo ven reflejado los comerciantes. «Suelen hacer entre dos o tres tandas de ropa por temporada, pero este año se hizo una sola, lo que nos obligó enseguida a tener que trabajar con las nuevas tendencias», confiesa Soledad, encargada de un negocio de indumentaria femenina en la Galería París.
La flamante temporada, lanzada a fines de febrero, registra en algunos casos un aumento del 50% en comparación con el mismo período del año anterior. «Las remeras básicas que estaban $ 30 hoy cuestan $ 40», aseguró una vendedora de un local de ropa, quien además comentó que «apenas hay movimiento en ventas. Sólo vienen a chusmear y a preguntar». Mientras que en ropa elegante y formal, los aumentos llegan hasta un 40%, según se aseguró en el local Le Vement, ubicado en el barrio de Recoleta.
Por su parte, en el rubro de los cueros también se notan cambios. Las nuevas carteras tienen un aumento del 20%. En Prüne, una de las firmas líderes, se asegura que «las tendencias que se vienen para el invierno consiste en bolsos grandes y con más detalles de decoración, lo que implica más trabajo y más uso de materia prima». Antes se podía conseguir una cartera por $ 200, pero hoy la más económica arranca en los $ 300.
Laura Barabas, gerenta de la Cámara de la Industria del Calzado, prevé que «las ventas de la nueva temporada no serán buenas» y atribuye esto a la sobrecarga que tuvieron los locales de zapatos invernales el pasado año. «En 2008, no se vendió todo lo comprado, por eso estimamos que los comerciantes no van a invertir en grandes cantidades de productos».
En la firma Prüne, que también cuenta con calzados, se afirma que allí es donde más se nota la influencia de la crisis. Los zapatos de invierno, y las botas tienen un valor promedio de
$ 300
. Pero este año todas son de origen nacional, a diferencia de 2008, donde también se trabajaban algunos modelos importados. Y las primeras marcas son las que más aumentaron.
Es impensado todavía en esta época del año por las altas temperaturas vender botas de caño alto o bajo. Los comercios que pudieron realizar algunas ventas este mes fueron aquellos que decidieron comercializar calzado escolar. «El 80% de las ventas del mes de febrero y lo que va de marzo fueron en calzados colegiales», aseguró la encargada del negocio Veltri. 
«Aquellos que no sienten la influencia de la crisis son los comerciantes de zapatos infantiles porque los nenes crecen, y es imprescindible», afirmó Barabas.

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