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Rousseff seguirá cerca de Irán
Dilma Rousseff dio ayer una conferencia de prensa en la que se mostró, una vez más, como la disciplinada continuadora de Lula da Silva. Anoche encaraba el crucial último debate por TV con José Serra.
«Brasil seguirá valorando una agenda positiva con sus vecinos, impulsando la integración física, energética, productiva, social y política de América del Sur, el continente con el cual quiere asociar su destino», expresó en una entrevista la candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) a la sucesión de Lula. Según Rousseff, la integración con los países vecinos es clave de su eventual Gobierno, así como una «presencia fuerte en el mundo».
«Es fundamental que Brasil transmita al mundo el ejemplo de un pueblo que supo construir el cambio necesario en un ambiente de paz y democracia. Para superar nuestros históricos desafíos, necesitábamos crecer, distribuir renta, eliminar la exclusión social, reducir nuestra vulnerabilidad externa, lograr estabilidad macroeconómica y profundizar nuestra democracia».
«Pero necesitábamos, también, asegurar una presencia fuerte en el mundo, y, para ello, (debimos) establecer sólidas alianzas, sobre todo en Sudamérica, para garantizar la soberanía nacional. Los resultados (del Gobierno de Lula) demuestran que ha sido correcta esta prioridad», expresó la candidata, en las respuestas enviadas por e-mail.
Rousseff afirmó que si llega al poder Brasil apostará por un acercamiento Sur-Sur, «sin que con ello lleguemos a alejarnos de Estados Unidos, la Unión Europea o Japón».
«Nuestra diplomacia seguirá siendo no excluyente, en el sentido de que buscaremos reforzar o crear asociaciones basadas en intereses concretos», enfatizó la candidata, quien defendió el polémico acercamiento del Gobierno de Lula al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.
«El Gobierno de Lula se empeñó en intentar construir la paz. Lo que queremos para Irán es lo mismo que defendemos para nosotros: el uso de la tecnología nuclear para fines pacíficos. Y fue por pedido, incluso, de gobiernos occidentales que propusimos dialogar con el Gobierno iraní», afirmó.
Además, aseguró que, de llegar a la presidencia, mantendrá «una política externa altiva e independiente, orientada a la defensa de los intereses brasileños y a la construcción del diálogo, de la paz y de la convivencia armónica entre las naciones».
La candidata se comprometió a una política externa «sin renunciar a la independencia, a la soberanía, a la libertad de acción».
«La nueva relación política de Brasil con el mundo es muy importante. Hicimos mucho más que diversificar socios comerciales. Hemos ampliado y diversificado las relaciones con un pensamiento estratégico, con una nueva idea de geopolítica. Una nueva percepción de la relación con los países emergentes, con China, India, Sudáfrica o con Rusia. Fue así que Brasil se aseguró el lugar que ahora ocupa en el mundo», dijo.
En el plano interno, Rousseff aseguró que, pese a las gigantescas reservas de petróleo y gas descubiertas en aguas ultraprofundas de la llamada capa presal del litoral brasileño, pretende enfatizar durante su Gobierno el uso de energías limpias. «Brasil debe mantener su matriz energética limpia, con incremento de la participación de fuentes renovables (plantas hidroeléctricas, biomasa, energías eólica y solar)», expresó la representante del PT.
La candidata recordó que la segunda parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC2) prevé invertir 9.700 millones de reales (unos u$s 5.640 millones) entre 2011 y 2014 en fuentes alternativas de generación de energía: «Es posible impulsar generación de energía eléctrica en forma sostenible, reduciendo los costos sociales y ambientales», aseveró.
Rousseff, quien no contestó a una pregunta sobre la posibilidad de dictar un ajuste fiscal si llega al Gobierno, defendió sin embargo la realización de una reforma tributaria, que consideró como «fundamental como paso estratégico y necesario para aumentar la competitividad de las empresas y permitir más inversiones».
«Si soy elegida, pretendo proponer una reforma para simplificar los tributos, reducir el peso sobre el pago de salarios, garantizar la devolución automática de créditos a que tienen derecho las empresas y eliminar la tributación sobre las inversiones», dijo.
Agencia DPA


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