Rusia afianza su papel en Siria con presencia militar permanente

Edición Impresa

Ambos países acordaron el despliegue, por al menos 50 años, de soldados rusos en las bases en Tartus y Hmeimin. Moscú fue clave para inclinar la balanza a favor de su aliado Bashar Al Asad tras seis años de conflicto.

Moscú - Rusia comenzó a establecer una presencia militar permanente en la bases naval de Tartus y en la aérea de Hmeimim, en Siria, informó ayer el Ministerio de Defensa ruso.

El acuerdo, firmado el 18 de enero, expandirá la instalación naval Tartus, la única rusa en el Mediterráneo, y otorgará a los barcos de guerra rusos acceso a aguas y puertos sirios, dijo a RIA Viktor Bondarev, jefe de la Comisión de Defensa y Seguridad del Senado ruso.

En forma separada, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu informó que "la semana pasada, el comandante en jefe (el presidente Vladímir Putin) aprobó la estructura y las bases en Tartus y en Hmeimim (base aérea). Hemos empezado a formar una presencia permanente ahí".

La instalación naval de Tartus, en uso desde los días de la Unión Soviética, es demasiado pequeña para albergar a barcos de guerra más grandes.

Según reportó la agencia oficial rusa, RIA, el acuerdo entre el Gobierno ruso y el régimen de Bashar al Asad permitirá a Moscú mantener once barcos de guerra en Tartus, incluyendo embarcaciones nucleares. El acuerdo durará 49 años y será susceptible de ser prolongado.

En esa base, que hasta el momento cuenta con la protección de las fuerzas de ambos países, los soldados rusos podrán introducir "todo tipo de armas, municiones, equipos y materiales", que ingresarán a través de las aguas sirias, agregó por su parte Sputnik News.

La base aérea de Hmeimim, desde donde las fuerzas rusas lanzaron varios ataques aéreos cruciales en apoyo al régimen sirio durante su guerra contra los rebeldes y el Estado Islámico (EI), podrá ser usada por Rusia en forma indefinida, en virtud del pacto.

La campaña aérea rusa en Siria, que comenzó en septiembre de 2015, ayudó a inclinar la balanza del lado de Al Asad en la guerra.

A principios de este mes, Putin anunció una retirada parcial de tropas rusas del país, pero Moscú había adelantado que mantendrá una presencia militar allí.

En tanto, decenas de grupos rebeldes sirios rechazaron un llamado de Putin a organizar una cumbre con el régimen de Al Asad en enero en Sochi para buscar una solución al conflicto armado.

Rusia e Irán -aliados de peso del dictador sirio- y Turquía -que apoya a la rebelión- propusieron el viernes organizar "un congreso de diálogo nacional" en la localidad rusa.

Este llamado se produce en momentos en que el equilibrio de fuerzas se inclina ampliamente a favor del régimen, que controla el 55% del territorio sirio tras infligir una serie de reveses a los rebeldes.

Agencias DPA y Reuters,

y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario