Salen a la luz pecados de Arafat y los suyos

Edición Impresa

Ramalá - Que el entorno del ex presidente palestino Yaser Arafat estaba inmerso en la corrupción era un secreto a voces. Todos lo sabían pero nadie se atrevía a denunciarlo. Ahora el silencio fue roto con estruendo por un garganta profunda que da la cara destapando el Muqatagate. Se llama Fahmi Shabane, teme por su vida y por si acaso, ya compró una parcela en un cementerio de Jerusalén.

Shabane hace temblar no sólo a la vieja guardia, sino al actual presidente Mahmud Abás (Abú Mazen) y sus allegados, que viven una pesadilla. Sueñan con este ex oficial de la Inteligencia palestina que el miércoles reveló parte de los 400 documentos sobre corrupción y, como postre, el chantaje sexual del hombre de confianza del presidente.

Shabane fue nombrado en 2005 responsable de la lucha contra la corrupción. Hoy está desempleado. «Mahmud Abás tiene dos semanas para que detenga a los corruptos y despida a su jefe de Gabinete, Rafik Huseini. Si no, revelaré todo lo que sé», advirtió a la televisión israelí.

En una de las escenas, Huseini es descubierto in fraganti y desnudo en la casa de una joven que le había pedido trabajo. En otra, está con su secretaria, con la que se divierte en el sofá en una situación muy íntima.

Shabane le preparó una trampa. «La joven me dijo que había ido a la Muqata -la sede del Gobierno palestino- en busca de un empleo y que Huseini le ayudaría a cambio de sexo. La única forma de que alguien le creyera era filmarlo», cuenta. En su entrevista de trabajo, Huseini se desnudó y esperó en la cama. En lugar de la mujer, apareció Shabane y otros agentes. «Menos mal que no son los israelíes», susurró mientras se ponía los calzoncillos.

En la cinta, Huseini llama a Arafat «el ladrón más grande» y a su sucesor, «un líder sin carisma». Y tilda de «estafador» al hijo del rais. Shabane presentó este material a Abás, que no dio crédito a sus ojos y se enojó mucho. No con su allegado, sino con el investigador. Shabane fue detenido por Israel por «colaborar con una organización de seguridad extranjera. Huseini pidió a Israel que me detuviera», acusa.

Shabane enseña también documentos que retratan un panorama corrupto: «En 1997, un dirigente palestino compró tierras cerca de Ramalá. Dijo que necesitaba 1,8 millón y se llevó al bolsillo casi 1 millón». Otros fueron menos sofisticados, retirando de varios bancos en El Cairo y Amán dinero que iba a los palestinos.

La AP acusa a Shabane de «mentiroso que colabora en un montaje israelí para desprestigiar a nuestro presidente». Tayib Rahim, secretario de Abás, afirma que «las calumnias están siendo alentadas en Israel».

Dejá tu comentario