Un helicóptero de los servicios médicos dejó la prisión de Tora, en El Cairo, con Mubarak, una imagen emitida en directo al país. El exdictador "decidió hacerse internar en el hospital militar de Maadi" de la capital egipcia, anunció el Gobierno de facto, que destacó que el exgobernante "no fue absuelto sino que deberá responder por sus delitos y esperará los veredictos en arresto domiciliario".
Los abogados defensores recordaron que es un anciano de 85 años, sus condiciones de salud son estables pero precarias, por lo cual es preferible la internación en un lugar "donde pueda ser constantemente monitoreado" por los médicos. El hospital donde se alojó es el mismo al que había ingresado en repetidas ocasiones a lo largo de su reclusión. En una de ellas, los medios oficiales llegaron a anunciar su "muerte clínica" por una trombosis cerebral que nunca quedó demasiado clara.
La orden definitiva para su salida la dio la fiscalía ya que había expirado el plazo máximo para mantenerlo en prisión preventiva.
El "último faraón" salió de la prisión en camilla y su rostro fue capturado por los teleobjetivos de las cámaras. Frente a la cárcel de Tora un grupo de seguidores lo vivaba, mientras la Policía llegó al lugar para evitar que hubiera manifestaciones en contra.
Sin embargo, un grupo de jóvenes marchó en la zona donde se encuentra la Embajada de Estados Unidos en El Cairo para rechazar la liberación de Mubarak. "No somos Hermanos Musulmanes", afirmaron entre otros lemas. En inmediaciones de la plaza Tahrir, otros manifestantes portaron carteles con la leyenda: "No a Mubarak y Mursi".
El próximo domingo, Mubarak está llamado a comparecer en la siguiente sesión del juicio que se sigue contra él por su implicación en la muerte de manifestantes durante la llamada "primavera árabe", a inicios de 2011. Este proceso es una repetición del que ya se celebró contra él y su cúpula policial -en el que fue condenado a cadena perpetua-, que fue anulado en pasado último.
Por su parte, el fiscal Hicham Barakat dispuso ayer abrir una investigación tras la denuncia presentada contra jefes del movimiento Tamarrud (Rebelión), acusados de haber propuesto realizar manifestaciones contra la liberación del exdictador. La investigación fue ordenada sobre Mahmud Badr, Mohamed Abdel Aziz y Hasan Chahin, jefes del movimiento también opositor al derrocado presidente Mohamed Mursi.
En tanto, los seguidores de la cofradía islamista convocaron para hoy al "viernes de los mártires" para recordar a las víctimas de la última semana y anunciaron 28 cortejos en todos el país.
| Agencias ANSA y EFE, y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario