10 de diciembre 2008 - 00:00

Salpica a Evo Morales un escándalo por contrabando

La Paz - Medios de comunicación de Bolivia afirmaron ayer que el presidente Evo Morales está comprometido en un sonado caso de contrabando que involucra a su mano derecha, el ministro de Presidencia, Juan Ramón Quintana.

El diario La Prensa afirmó que el líder indígena recibió dos cartas de «contrabandistas» en las que se mencionaban conversaciones previas y en las que le pidieron una «solución definitiva» a la retención de un cargamento.

El escándalo se desencadenó cuando el ex comandante militar y presidente de la Aduana, general César López, dijo ante una comisión del Parlamento que el ministro Quintana le había pedido que liberara 33 vehículos con mercadería de contrabando valuada en u$s 1,5 millón que iban de Chile a Brasil.

La caravana había sido interceptada el 27 de julio en el departamento (provincia) de Pando, pero 20 días después fue rescatada por los contrabandistas que alegaron tener autorización del ministro, según la denuncia.

Sin embargo, Quintana afirmó que «jamás» permitió «la salida de los vehículos» y culpó a López de «negligencia» por hacer la denuncia del caso cinco meses después de los hechos.

Ayer el diario sumó un capítulo más al caso al publicar las cartas firmadas por Jesús Chambi, uno de los principales implicados en el caso. El primer escrito le recuerda a Morales una presunta reunión que habían sostenido en el palacio presidencial en la que «se vio la posibilidad de dar solución definitiva al problema que atravesamos» mediante una disposición legal para liberar los vehículos. Chambi, en nombre de los habitantes de Puerto Evo Morales (antes Puerto Montevideo), pide que los vehículos sean enviados a ese municipio desde la zona franca de Cobija (capital de Pando), donde estaban retenidos desde mayo.

La segunda carta menciona «las conversaciones sostenidas con su ilustre autoridad» en Pando y le reitera su pedido de que apruebe un decreto para extender la zona franca de Cobija hasta Puerto Evo Morales «para que los pobladores puedan mover sus mercancías».

Morales aún no se ha referido al tema, que amenaza con perjudicar a su Gobierno, cada vez más enredado en casos de corrupción. Otros dos casos de cobro de coimas por un ejecutivo de la empresa estatal petrolera para beneficiar ilegalmente a un comerciante y la desaparición de unos 14.000 dólares de los fondos del departamento oficialista de Cochabamba configuran un cuadro de escándalo que afecta a Morales.

La oposición, que lanzó una campaña por el No al referendo constitucional que impulsa el mandatario, pidió la renuncia de Quintana. Sin embargo, el diputado derechista Pablo Klinski presagió que «Evo Morales encubrirá a Quintana porque éste sabe mucho sobre la corrupción del MAS (partido del presidente) y el Gobierno, y por eso no lo puede echar del cargo».

Oscar Ortiz
, presidente del Senado, dominado por la oposición, deploró «que hasta hoy, después de varios días, el ministro Quintana voluntariamente no haya renunciado a su cargo y se haya sometido a proceso. Le pido al presidente de la República que no se haga el desentendido con este caso».

Según algunos sectores, como la Central Obrera de Pando, las acusaciones contra Quintana «son puros ataques políticos de venganza» porque el ministro encabezó la operación que en setiembre impuso un estado de sitio en ese departamento, luego de que una treintena de campesinos leales a Morales fueran asesinados en una emboscada.

Desde entonces, permanece en la cárcel a la espera de un juicio por genocidio el entonces prefecto (gobernador) de Pando, Leopoldo Fernández.

Agencias AFP, ANSA

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