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Salta: acusado se negó a declarar
Se trata del guía de turismo y exempleado público Gustavo Lasi, quien tenía previsto aceptar ser interrogado por el juez Martín Pérez, pero cuando el magistrado le dijo que su perfil genético había sido hallado en el cuerpo de una de las víctimas, se mostró «perturbado» y desistió de hablar.
Por consejo de su abogado, Matías Adet, Lasi iba a declarar ante el juez, quien lo acusa de los homicidios de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, cuyos cadáveres fueron hallados el 29 de julio.
Sin embargo, la situación cambió cuando Pérez le notificó que de acuerdo con un informe preliminar recibido el lunes a la noche, dio resultado positivo el cotejo de rastros levantados de los cuerpos de las víctimas con los que le habían tomado a él tras detenerlo, lo que implica que tuvo contacto físico con las víctimas.
En referencia a esos estudios el juez Pérez recibió ayer una felicitación del director del Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Daniel Corach, en la que destacó la labor de los peritos que trabajaron en la causa.
«Deseo felicitarlo a usted, así como al equipo de criminalistas que participó en la recolección y preservación de las muestras de interés pericial correspondientes a la causa de marras. Todas las muestras fueron debidamente rotuladas y preservadas, lo que posibilitó una adecuada obtención de material genético para su análisis», dice la nota, según difundió el Poder Judicial salteño.
En el marco de la causa, ayer estaba previsto también que ampliara su declaración indagatoria María Fernanda Cañizares, novia de Lasi, pero cuando su abogado, Santiago Pedroza, fue notificado del resultado de ADN que perjudica al novio de la chica, decidió retirar el pedido y replantear su estrategia, dijeron las fuentes. La joven está detenida porque en su poder se encontró una cámara de fotos digital y un teléfono celular que pertenecía a las víctimas.
La chica ya declaró que su novio le había regalado ambos aparatos electrónicos tras encontrar la cámara en un local y comprarle el teléfono a un compañero de trabajo, pero luego se determinó que las memorias estaban borradas.

